» Convocatorias

  • BannerCEHRF Concurso para ocupar plaza de Profesor-investigador de tiempo completo »

    El Colegio de Sonora convoca a participar en el concurso para ocupar una plaza de Profesor-investigador de tiempo completo a fin de incorporarse en el [...]

  • CARTEL-XXVI-SIMPOSIO-POSTER XXVI Simposio de Historia: “Sonora irrumpe ante la nación. Hermosillo, Sonora, capital nacional de la legalidad, 1913 – 2013″. »

    Se invita a investigadores y estudiosos de nuestro pasado histórico, a participar del 26 al 30 de noviembre de 2013 con el tema: “Sonora irrumpe ante la nación. Hermosillo, Sonora: capital nacional de la legalidad, 1913 – 2013″.

FOTO DE LA SEMANA: Arde

La imagen fue capturada por David Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

fuera-ruta-505

Homeopatía: pseudociencia subsidiada

Alejandro Salazar Adams*

La homeopatía es uno de los métodos de la denominada “medicina alternativa”, y durante  2012 los mexicanos gastaron en ella 49 millones de pesos en total (INEGI). Sin embargo, su utilidad como tratamiento carece de sustento científico. La homeopatía se basa en el supuesto de que una sustancia que en cantidades normales puede provocar un malestar, también puede curarlo si se suministra de manera altamente diluida. Por ejemplo, de acuerdo con los homeópatas, el extracto de ipecacuana (una planta tropical) en dosis elevadas provoca nausea y vómito, pero el mismo jarabe en una solución muy diluida puede curar esos mismos males.

Las soluciones homeopáticas se preparan de la siguiente manera: primero se toma la sustancia que se va a disolver y se deposita una gota en un tubo de ensayo lleno de agua. Se disuelve y se agita varias veces para supuestamente incrementar la potencia de la sustancia. Después se toma una gota de la disolución del tubo de ensayo y se deposita en un otro tubo con agua. El proceso se repite varias veces para lograr una disolución muy alta, lo cual, según la homeopatía, potencia su poder curativo. Sin embargo, las sustancias se disuelven tantas veces que es prácticamente imposible que quede una sola molécula de la sustancia original en la disolución. Así que los medicamentos homeopáticos realmente no son más que agua. Ahora bien, ante esto, los homeópatas han inventado que el agua tiene “memoria”, es decir, que aunque la disolución no contenga ningún rastro de la sustancia original, el agua que queda “recuerda” las características de la sustancia diluida.

En más de doscientos años de existencia, la homeopatía no ha podido probar científicamente ninguna de sus afirmaciones, ni tampoco ha podido demostrar ningún efecto real sobre la salud de las personas. En estudios en los que se compara el efecto de las soluciones homeopáticas con el efecto producido por el agua pura, no se ha encontrado ninguna diferencia que indique que las preparaciones homeopáticas tengan algún efecto curativo. De esta forma, muchas personas gastan su dinero en botellitas de agua que no le van a curar nada, y peor aún, pueden estar dejando de atender alguna enfermedad que pudiera traer graves consecuencias para su salud.

¿Por qué la gente sigue tratando sus enfermedades a través de esta pseudociencia? Yo supongo que, por una parte, se debe al desconocimiento de su nula fundamentación científica y, por otra, a que algunas universidades la reconocen como una práctica legítimamente científica, como es el caso del Instituto Politécnico Nacional (IPN), institución de gran prestigio, que otorga el grado de “médico cirujano y homeópata”. Asimismo, en la Universidad Autónoma Chapingo (la más importante en México en el área agrícola) se promueve el uso de la homeopatía e incluso hay cursos de “agro-homeopatía”, en los que se utilizan soluciones homeopáticas para tratar animales de granja y para fertilizar cultivos.

Es importante señalar que ambas universidades son organismos públicos financiados a través de nuestros impuestos, y con nuestros impuestos se paga también el Hospital Nacional de Homeopatía, que depende de la Secretaría de Salud y para el cual actualmente se construye un nuevo edificio con un costo de más de 700 millones de pesos.

*Profesor-investigador del Programa de Estudios Políticios y Gestión Pública en El Colegio de Sonora.