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    Publicación cuatrimestral, Año XXIV, núm. 55, septiembre-diciembre de 2012, El Colegio de Sonora, Hermosillo, Sonora $ 80.00

FOTO DE LA SEMANA: Pase Usted, función diaria

Por Cristina Martínez

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Buen gobierno

Por Lorenia Velázquez Contreras*

Si la manera de gobernar tiene como objetivo lograr el desarrollo económico, social e institucional en el largo plazo, y al mismo tiempo promueve el sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía según el diccionario de la Real Academia Española, podemos hablar de un estado de gobernanza. Es decir, para hablar de buen gobierno se requiere de mínima corrupción en la toma de decisiones, donde los grupos vulnerables y las minorías, así como sus peticiones, sean tomadas en cuenta.

La Comisión económica para Asia y el Pacifico de las Naciones Unidas, en su documento What is Good Governance? (¿Qué es la buena gobernanza?) señala ocho características principales que debe cubrir un buen gobierno, las cuales sintetizo en los siguientes párrafos.

Como aspecto clave se puntea la participación de hombres y mujeres, ya sea de manera directa o a través de representantes legítimos. Se requiere también un marco legal justo que se aplique de manera imparcial, protegiendo los derechos humanos (especialmente los de las minorías). La imparcialidad se apoya en una fuerza policiaca incorruptible. El tercer aspecto es la transparencia, donde se muestre que las decisiones de política y su implementación siguen las reglas y regulaciones. En todos los casos, la información deberá ser gratuita y de fácil acceso sobre todo para quienes serán los principales afectados con tales decisiones. También significa que a través de los medios de comunicación se proveerá de suficiente información de fácil entendimiento para todos.

Buen gobierno emana responsabilidad. Tanto las instituciones como los procesos que de ellas se desprenden deben servir a todas las partes interesadas dentro de un plazo razonable.

Uno de los requerimientos más difíciles para el buen gobierno es el logro de consensos, debido sobre todo a la multiplicidad de actores y puntos de vista. Aquí se vuelve indispensable la mediación entre las distintas partes del conflicto; sólo a través de ella se podrá alcanzar un consenso amplio sobre el bien común y la manera de conseguirlo. Lo anterior será posible si y sólo si se tiene una visión amplia y de largo plazo sobre las necesidades del desarrollo humano y sobre todo la manera en que se alcanzarán las metas propuestas, lo cual requiere a su vez del entendimiento del contexto social, cultural e histórico de una sociedad o comunidad dada.

Una sociedad regida por la equidad y la inclusión asegura el bienestar de sus integrantes. Hombres y mujeres de una sociedad deben sentirse miembros de ella y no excluidos de las corrientes dominantes. Esto requiere que sobre todo a los grupos más vulnerables no se les prive de mejorar o al menos de mantener su bienestar actual.

El buen gobierno requiere de eficacia y eficiencia, lo cual significa que las instituciones deben mostrar resultados que satisfagan las necesidades de la sociedad haciendo el mejor uso de los recursos a su disposición; esto incluye desde luego el uso racional y responsable de los recursos naturales.

Por último, se enumera la rendición de cuentas como otro de los requerimientos clave de la buena gobernanza. Se subraya aquí que no sólo las instituciones de gobierno sino también las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado deben rendir cuentas a las partes interesadas. Quién rendirá cuentas a quién dependerá de si las decisiones que se tomen sean internas o externas a la organización o institución. Sin excepción, cualquier institución sea civil, de gobierno o privada, deberá rendir cuentas a quienes se verán afectados por sus decisiones o acciones. La transparencia y el seguimiento de las leyes garantizan que la rendición de cuentas sea efectiva.

¿Vamos bien?

Si somos parte de una sociedad donde se puede afirmar que la mayor parte de los ocho puntos se cumplen o al menos nos esforzamos por cumplirlos o hacerlos cumplir, podremos decir que vamos bien y practicamos una buena gobernanza; de otra forma, habría que pensar en la manera de rectificar las decisiones.

*Profesora-Investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: lvelaz@colson.edu.mx