» Convocatorias

  • cartel-congreso-politicsas 1er. Congreso de investigación Instituciones, gobierno y sociedad civil »

    En el marco de su 31 aniversario, El Colegio de Sonora invita al 1er. Congreso de investigación Instituciones, gobierno y sociedad civil, a realizarse el [...]

  • col-urb 2do Coloquio Internacional de Estudios Urbanos: Nuevos horizontes en los estudios de la ciudad »

    Bases de la convocatoria

  • cartel-cipial Primer Congreso Internacional Los Pueblos Indígenas de América Latina siglos XIX y XXI »

    Avances, perspectivas y retos. Informes www.congresopueblosindigenas.org

  • CARTEL FINAL-01 (8) IV Encuentro Internacional Migración y Niñez Migrante »

    Bases de la convocatoria>Migración y retorno, retos para la familia transnacional 30 y 31 de Mayo, Hermosillo, Sonora

» Novedades Editoriales

  • port-mujeres-periodismo Mujer, periodismo y opinión pública en Sonora. El caso de los periódicos El Pueblos y El Tiempo de Hermosillo (1934-1938) »

    Autora: Elizabeth Cejudo Ramos El Colegio de Sonora, 2013 Hermosillo, Sonora $200.00

  • port-esther Agua, poder y escasez. La construcción social de un territorio en un ejido sonorense, 1938-1955 »

    Autora Esther Padilla Calderón El Colegio de Sonora, 2013 Hermosillo, Sonora $ 300.00

  • port-lucia Lucía del Báltico »

    Autor Gerardo Cornejo Murrieta El Colegio de Sonora, Plaza y Valdéz, 2012 $150.00    

  • Print región y sociedad »

    Publicación cuatrimestral, Año XXIV, núm. 55, septiembre-diciembre de 2012, El Colegio de Sonora, Hermosillo, Sonora $ 80.00

FOTO DE LA SEMANA: Entrada de la Universidad de Sevilla

La imagen fue capturada por Macrina Restor Rodríguez en 2007.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

milton-friedman

Vía libre

Debate económico y Cumbre Sonora 2013

Alvaro Bracamonte Sierra*

Por segunda ocasión se celebró en Hermosillo la Cumbre Sonora 2013. Es un evento al que asisten prestigiados profesionales y periodistas de la fuente económica. La mayoría de los conferencistas de la Cumbre son economistas formados en torno a la idea de que la libertad económica es la fórmula infalible para crecer y ser más competitivos. Casi todos estudiaron en la Universidad de Chicago que, como se sabe, es la meca de la escuela monetarista según la cual cualquier intervención pública estropea el funcionamiento eficiente de los mercados y debilita el desempeño de la economía.

Friedman, el más conocido monetarista, fue un gran economista reconocido incluso por sus adversarios keynesianos. Pero su fama se asocia más a su ardua labor de divulgador de la libertad económica. Predicó hasta el cansancio que el Estado no debe involucrarse en la gestión económica; recomendaba profundas reformas antirregulatorias para que los mercados se comportaran correctamente. El programa neoliberal que sostiene la libertad económica como axioma fundacional, implica en general la reducción de los impuestos y por consiguiente la necesidad de menores gastos fiscales. Con una fe digna de mejores causas, esta corriente del pensamiento económico pregonaba la especie de que el mercado es la mejor manera de asignar eficientemente los recursos productivos y distribuir la riqueza. La difusión de estos preceptos adquirió gran influencia en la década de los ochenta del siglo pasado cuando los keynesianos no pudieron explicar y menos resolver el escaso crecimiento y la acelerada inflación que se registraron luego de la crisis petrolera de 1973.

Los monetaristas friedmanianos los desplazaron y propusieron un programa diferente que posteriormente fue conocido como el Consenso de Washington. Una de las ideas contenidas en el proyecto monetarista se basaba en la curva de Laffer, que indica que una baja en los impuestos eleva el ingreso fiscal porque menores contribuciones se traducen en un incentivo a la inversión, lo que a su vez, eventualmente se vería expresado en un aumento de la recaudación.

La libertad económica y el programa monetarista reinaron por más de dos décadas. Sin embargo, en 2007-2008 sufrieron un golpe demoledor. La crisis inmobiliaria y financiera de esos años demostró que la libertad a ultranza puede convertirse en una especie de meteoro que colapsa el sistema. También demostró que los mercados no se autorregulan y es indispensable la intervención del Estado para que las perturbaciones cíclicas no se experimenten en las magnitudes observadas.

Pese a que la mayoría de los conferencistas participantes en la Cumbre Sonora se formaron a la sombra del pensamiento de Friedman, son capaces de reconocer las coordenadas actuales del debate económico que intenta resolver la encrucijada que vive la economía mundial y que se sintetiza en un exiguo dinamismo y un sobreendeudamiento asfixiante. Por ejemplo, el año pasado en esta misma Cumbre, el ex ministro de Hacienda chileno Rolf Luders resumió las distintas alternativas como una disputa entre dos modelos: el modelo keynesiano y el modelo austriaco. En este último se inscriben, sin duda, los economistas que vienen a Sonora a analizar la problemática de la economía mundial y las estrategias que se adoptan para afrontar los estragos de la inestabilidad económica. Por el otro estarían los economistas de formación más heterodoxa, keynesianos digamos, como Stiglitz y Krugman, quienes consideran que fue justamente la desmesurada libertad de los mercados la que causó la incertidumbre que hoy exhibe la globalización.

Alrededor de este debate se inscribe una disputa interesante: El papel de los impuestos en las finanzas públicas y en el crecimiento económico. Para los keynesianos, los impuestos a los ricos, cuya riqueza muchas veces fue acumulada gracias a los mecanismos de apropiación inducidos por la libertad económica, es una vía muy importante para reducir la desigualdad social. Para los monetaristas, en cambio, los impuestos impiden la inversión y el crecimiento.

Este debate está vigente en Estados Unidos a propósito del gran déficit de su economía; lo estaría en México a juzgar por el trascendido de que Peña Nieto pretende elevar el IVA a alimentos y medicinas y es un tópico central en el debate político en Sonora. El Comun, a simple vista se diría que está inspirado en el programa keynesiano; sin embargo, los otros impuestos tienen un olor meramente recaudatorio. Lo peor es que estos impuestos se dan en un contexto donde la credibilidad del Gobierno es alarmantemente pobre. Me parece que ésta es la cuestión a resolver.

 

*Profesor-investigador del Centro de Estudios de América del Norte

de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: abraca@colson.edu.mx