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FOTO DE LA SEMANA: “Puerto Madero y el Puente de la Mujer” (del arquitecto Calatrava)

La imagen fue capturada por Lucero Aída Juárez Herrera y Cairo en Buenos Aires, Argentina, donde rinden homenaje a las mujeres que destacaron en la historia de ese país.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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El costo de la legitimidad

Víctor S. Peña*

Hay temas que pocos quieren tratar. No hay, digamos, demasiados incentivos para hacerlo. Se trata del costo de la llamada “publicidad oficial”.

El asunto se antoja sencillo: los gobiernos requieren de un servicio que los medios de comunicación pueden dar. Estos, los medios de comunicación, como empresas están muy en su derecho de poder tener, como cliente, a los gobiernos; estos, los gobiernos, muy en su derecho (y muy de su interés, argumentarán) de dar a conocer de manera sistemática el trabajo realizado, los logros alcanzados y los servicios que ofrece.

¿El problema? Pues que hay ocasiones en las que los gobiernos, a través de la publicidad oficial, “compran” a los medios de comunicación. No es una transacción oficial, pero se está en el entendido de que “no se muerde la mano de quien te da de comer”. ¿Otro problema? Que la ciudadanía, sin saberlo, cree estar informado cuando, en la realidad, pudiera únicamente estar atiborrado de propaganda: sólo se comenta lo que el gobierno quiere y sólo de la manera en que al gobierno le conviene.

Estas prácticas tienen nombre: mecanismos indirectos de restricción o censura indirecta. En esta categoría caben todas aquellas prácticas que ocultan, detrás de acciones aparentemente legítimas, el condicionamiento del ejercicio de la libertad de expresión.

Pero poco se habla de ello.

Habrá gobiernos que prefieran cerrar la boca porque se legitiman con cargo a las arcas públicas; algunos medios guardarán silencio porque les conviene el esquema o están a la espera de poderse aprovechar pronto de él.

El asunto debiera estar en la agenda. La distribución arbitraria y discriminatoria de la publicidad oficial de hecho fue uno de los primeros mecanismos de censura indirecta abordados por el sistema interamericano. En efecto, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión en su Informe Anual 2003 dedicó un capítulo especial a estudiar el fenómeno y concluyó que “la obstrucción indirecta a través de la publicidad estatal actúa como un fuerte disuasivo de la libertad de expresión”.

Esto viene a cuenta porque apenas la semana pasada las organizaciones “Article 19” y “Fundar, Centro de Análisis e Investigación”, con el apoyo de Open Society Justice Iniciative, dieron a conocer el resultado de su estudio sobre publicidad oficial titulado “El costo de la legitimidad. El uso de la publicidad oficial en las entidades federativas”.

Se trata de un ejercicio de transparencia por el que se le hacen las mismas preguntas a todos los gobiernos estatales: básicamente, cuánto han invertido (o gastado, según se vea) en publicidad y cuáles han sido los criterios empleados para la distribución de ese dinero en medios.

¿Los resultados? En términos generales, más de la mitad de los estados no quiso o no pudo responder las preguntas; en algunos estados (como Coahuila, el Distrito Federal, Guerrero, Hidalgo, Puebla, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz) el tema es todo un misterio. Solo en dos entidades (Colima y Estado de México) se informa de manera puntual.

¿Y Sonora? Hay camino por avanzar, pero no le fue mal. Se ubica en el grupo de los estados en segundo lugar en cuanto a transparencia de este tema.

Se trata, pues, de un estudio que vale la pena conocer para orientar el debate.

 

*Doctor en Políticas Públicas. Profesor investigador de El Colegio de Sonora. @victorspena