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FOTO DE LA SEMANA: “Nuevos integrantes”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Retenes militares

Ramiro Antonio López*

El periodo vacacional de semana santa que acaba de terminar evidenció una vez más la ineficiencia del punto de inspección militar ubicado en el kilómetro 120 de la carretera federal número 15, en el tramo Hermosillo-Nogales. Decenas de autobuses tuvieron que esperar durante cinco horas o más para ser inspeccionados por los militares y continuar su viaje. Aunque durante los periodos vacacionales el flujo de viajantes se incrementa y con ello las horas de espera en el retén, esta situación es común a lo largo del año.

La espera puede ser especialmente difícil si no se viaja preparado con alimentos y bebidas, pues durante la espera surgirá la necesidad de comer y beber, y de hacer uso de los sanitarios, por los que para colmo que hay que pagar. Claro que siempre se puede conseguir algún aperitivo o algún refresco en el puesto de venta que han instalado los militares, quienes parecen haber encontrado un buen negocio en los cientos de personas que diariamente tienen que detenerse de manera involuntaria en este punto de inspección (me pregunto si pagan impuestos a Hacienda por la venta de sus productos).

Esta problemática tiene varias dimensiones. En primer lugar se debe mencionar la pérdida de tiempo a la que se obliga a los viajeros. Pasar tres o más horas de la vida sentado en un autobús para luego ser obligado a bajar para ser revisado por los militares además de ser incómodo, puede ser amenazante. Si por alguna circunstancia se tiene que hacer ese mismo viaje con frecuencia el número de horas perdidas se multiplica. No hay duda ninguna que esto no solo viola las garantías individuales de los mexicanos sino que además constituye una violación a los derechos humanos y atenta contra la dignidad de las personas.

Esta situación también muestra la inequidad que se vive en nuestro país pues son solo las personas que no tienen la posibilidad de viajar en un vehículo particular o que de manera voluntaria viajan en autobús las que se ven sometidas a este escrutinio además de la pérdida de tiempo, los que pueden viajar en automóvil no tienen que esperar en esas largas filas, en estos casos la revisión es generalmente rápida. Desde luego, no es que se pretenda que estos viajeros sean tratados de la misma manera que los que viajan en autobús, solo se busca ilustrar que son siempre los menos favorecidos los que deben soportar la ineficacia y los abusos de la autoridad.

Otro aspecto importante que debe resaltarse son las pérdidas económicas que se generan con la larga espera en este punto de revisión. Todo el tiempo ahí invertido es improductivo tanto para los viajeros como para los operadores de los autobuses y desde luego, también para las empresas de transporte. Mantener los vehículos funcionando durante horas esperando a avanzar hasta ser revisados implica un gasto de combustible, lo cual genera una afectación al patrimonio de los propietarios de los medios de transporte; esto sin contar los daños a la economía de los productores y empresas de transporte de productos agrícolas e industriales para quienes la espera es mucho más prolongada.

De la misma manera se debe resaltar el daño que se produce al medio ambiente con la contaminación generada por la operación de los vehículos que permanecen estacionados durante horas y horas sin poder avanzar. Se debe considerar que non son solo unos pocos autobuses y tráileres sino que son cientos de ellos todos los días del año. Así pues las implicaciones de esta esta situación son legales, económicas, ambientales y sociales.

El principal problema  es que los ciudadanos aceptamos con resignación que al  ser este retén implementado por el gobierno tenemos que aguantarnos sin levantar la voz y controlar nuestra frustración e impotencia; lo cierto es que si no nos manifestamos estamos legitimando de alguna manera una situación que evidentemente vulnera el interés común de muchas formas, algunas de las cuales ya se han expuesto en este escrito.

*Estudiante de posgrado en El Colegio de Sonora