» Novedades Editoriales

  • rysnovedades-530 región y sociedad número 59 »
  • novedades3 - 522 El sufragio femenino en México. Voto en los estados (1917 – 1965) »

    El sufragio femenino en México. Voto en los estados (1917 – 1965) Coordinadoras: Mercedes Zúñiga Elizalde y Ana Lau Jaiven. Precio: $350 Editorial: El Colegio [...]

  • novedades2 - 522 región y sociedad, número especial 4, 2014. »

    Región y sociedad, número especial 4, 2014. Revista de El Colegio de Sonora. Precio: $80

  • novedades1-522 Estudios sobre Sonora 2011. Instituciones, procesos socioespaciales, simbólica e imaginario. »

    Coordinadores: Álex Covarrubias Valdenebro, Eloy Méndez Sáinz. Precio: $300 Editorial: El Colegio de Sonora.

FOTO DE LA SEMANA: “Sin título”

La imagen fue capturada por Inés Martínez de Castro.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

observatorios-532

A mejorar la transparencia (y su ley)

Victor S. Peña*

¿Cómo le va a Sonora con eso de la transparencia? Para evitar responder a esto desde la víscera, dependiendo cómo nos vaya en la feria, podría echarse mano de las diferentes mediciones existentes. Veamos algunas de las más recientes:

En el Indice de acceso al gasto oficial en publicidad oficial, elaborado por Artículo 19 y la organización civil Fundar y que se dio a conocer a principios del año pasado, Sonora se ubica en la quinta mejor posición. El Indice de información presupuestal estatal que elabora el Instituto Mexicano de la Competitividad, en su edición 2013, coloca a la entidad en el lugar 19. En el primer caso, aunque el lugar es bueno, la calificación decayó con respecto a un ejercicio anterior; en el segundo, aun estando a media tabla, el avance con respecto a ediciones anteriores es sobresaliente y hasta se reconocen algunas buenas prácticas.

¿Otra referencia? El Índice nacional de los órganos garantes del acceso a la información (elaborado por Artículo 19 y México Infórmate, a principios de este año) coloca a Sonora en el lugar 12, con una calificación superior a la media nacional. El más reciente, el Índice del derecho de acceso a la información (IDAI), elaborado por Fundar, ubica a la entidad en el lugar 18.

Como podrá irse imaginando ya el lector, aun con los datos en la mano, no es sencillo responder a la pregunta inicial. Las posiciones varían pues cada medición califican diferentes aspectos.

Aun así ¿algún balance? Sin que estos índices sean necesariamente compatibles, la fotografía general parece ubicar a la entidad con reglas, prácticas y estructuras que no le permitirán superar las medias tablas.

El más reciente ejercicio, el IDAI, es además muy significativo: este 2014 comenzó con una ley reformada que prometía poner a la entidad en los primeros lugares, y ya se vio que no fue así. Con independencia de que compartamos o combatamos los resultados puestos sobre la mesa, la señal me parece clara: hay mucho trabajo por hacer.

Se viene encima una Ley General de Transparencia que, seguramente, significará una nueva reforma a la Ley Estatal. Como si fuera poco, se estaban apenas observando las novedades de la reforma local, cuando mucho cambiará según las señales del centro.

Arrastrar el lápiz, entonces, es un imperativo. Y no tanto para subir en las mediciones (búsqueda que, para algunos gobiernos, hasta necedad parece), sino para que la transparencia se incorpore a la práctica burocrática y se traslade en un beneficio concreto en la vida de quienes vivimos en este estado.

No todo está, sin embargo, en la regla escrita. Para la transparencia, entendida como política pública, la ley es (ni más, ni menos) un primer paso. Que los legisladores acuerden un texto a la altura de las exigencias, por supuesto que es importante, pero importante también es lo que sucede alrededor de una ley: esos acuerdos y prácticas que brotan de las inercias, tradiciones y complicidades.

El ejemplo de las altas esferas. La sensibilización permanente del servidor público. La identificación de beneficios concretos de las personas. Todo esto debe considerarse. Así como puede haber transparencia sin honestidad, puede coexistir la mejor Ley de Transparencia y las peores prácticas de opacidad. La transparencia en Sonora debe mejorar. Y de paso, su ley.

Algo debe hacerse para que no ganen las diferencias sobre las coincidencias y no se extravíe el rumbo en los ánimos electorales y entre las acciones de algunos pocos malintencionados.

*Doctor en Política Pública por el Tecnológico de Monterrey. Profesor investigador en El Colegio de Sonora. @victorspena