» Novedades Editoriales

  • rys60-39 región y sociedad 60 »

    Revista cuatrimestral No. LX Precio: 80 pesos

  • nuevosriesgos-538 “Nuevos riesgos, viejos encuadres: La escenificación de la inseguridad pública en Sonora” »

    Víctor Hugo Reyna García Cuadernos Cuarto Creciente (2014, El Colegio de Sonora)

  • la-perfidia La perfidia de los indios… las bondades del gobierno. Imaginarios sociales en discursos oficiales sobre la deportación de los Yaquis (1902-1908) »

    La perfidia de los indios… las bondades del gobierno. Imaginarios sociales en discursos oficiales sobre la deportación de los Yaquis (1902-1908) Patricia del Carmen Guerrero [...]

FOTO DE LA SEMANA: “Las chimeneas de las hadas”

La imagen fue capturada por Inés Martínez en Capadocia, Turquía en julio de 2014.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

observatorios-539

Programas sociales, corrupción, clientelismo

Victor S. Peña*

Los programas sociales, bajo la lupa. En una sociedad tan desigual como la nuestra, pocas cosas resultan tan bajas como lucrar con la necesidad.

Hace algunos años, hablando de programas para el desarrollo social, se incluyó la cláusula de que toda promoción debía acompañarse de un enunciado que de manera directa señalase que aquello no era concesión de partido político alguno. Todo un avance pues, como se sabrá, saludar con sombrero ajeno es tentación cotidiana entre políticos y burócratas.

El recordarlo de manera permanente, por supuesto, no es suficiente. Las presiones reales para buscar sacarle provecho a la necesidad no se tranquilizan a fuerza de una especie de mantra de la ética pública. Se requieren mecanismos serios y auditables para que cada peso llegue a donde debe.

Hay algo que se denomina “Iniciativa para el fortalecimiento de la institucionalidad de los programas sociales”, mejor conocido por sus siglas IPRO, desarrollado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el capítulo mexicano de Transparencia Internacional. Es, para ponerlo en términos sencillos, una plataforma disponible vía Internet donde las y los responsables de los programas sociales alimentan con información alrededor de veinte atributos que pretenden responder cuatro sencillas preguntas: ¿hay lineamientos normativos?, ¿tienen, los programas, mecanismos de transparencia y rendición de cuentas?, ¿hay mecanismos para la fiscalización de lo hecho?, ¿hay mecanismos de participación ciudadana?

Ninguno de estos aspectos es más importante que el otro. Para que los gobiernos puedan tener realmente blindados sus programas sociales, no se pueden dar por bien servidos cuando existen mecanismos para la transparencia pero no para la participación ciudadana, por ejemplo.

¿A qué viene todo esto? Desde hace algunos días ha circulado el “Informe de Resultados 2013” de la IPRO. Es el análisis de 2002 programas sociales vigentes, de los cuales más del 95 por ciento son operados en el orden estatal. La fotografía general habla de un 40 por ciento de los programas que no hacen público el ejercicio del gasto a través de un informe, la mitad se evalúa, en la mitad hay mecanismos de participación ciudadana.

Esa es, como digo, la fotografía general, pero ¿cómo le fue a Sonora?

El estado es de los que menos programas sociales tiene: 39 en total. Sigue, por así decirlo, el perfil de otros estados fronterizos donde sólo Coahuila y Tamaulipas tienen más de cincuenta programas. En los programas reportados, Sonora obtuvo calificaciones aprobatorias: en el rubro de transparencia y rendición de cuentas obtuvo la máxima calificación; en los otros tres, apenas unas décimas por debajo.

Para tener perspectiva, del total de estados, solo catorce obtuvieron una calificación superior al 76 por ciento del cumplimiento. De ellas, solo cuatro aprueban en los cuatro ejes (además de Sonora, Aguascalientes, Estado de México y Puebla). Tres entidades (Baja California, Tamaulipas, Colima) presentan un cumplimiento menor al 50 por ciento. El resto está entre esa calificación y el 75.

¿Campanas al vuelo? Para nada. Pero es un buen resultado que también debe tenerse presente para su reflexión y análisis.

*Doctor en Política Pública, por el Tecnológico de Monterrey. Profesor Investigador en El Colegio de Sonora. @victorspena