» Novedades Editoriales

  • rys60-39 región y sociedad 60 »

    Revista cuatrimestral No. LX Precio: 80 pesos

  • nuevosriesgos-538 “Nuevos riesgos, viejos encuadres: La escenificación de la inseguridad pública en Sonora” »

    Víctor Hugo Reyna García Cuadernos Cuarto Creciente (2014, El Colegio de Sonora)

  • 20-de-juniouni Tecnología y competitivad: conceptos y experiencias prácticas »

    Coordinadores: Álvaro Bracamonte Sierra Óscar Fernando Contreras Montellano (2014, El Colegio de Sonora)

FOTO DE LA SEMANA: “Madera”

La imagen fue capturada por Fabiola Ruiz.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

fueraruta-542

¿Parte de la solución o del problema?

Ana Rosa Sánchez Orendain*

Gran polémica se ha generado luego de la contaminación de río Sonora; se habla de la irresponsabilidad de la millonaria empresa, de los intereses de los partidos, de quienes son los verdaderos afectados, entre otras cosas que no discutiré.

Si bien, me parece importante que se voltee a ver a los afectados, que se informe a la población en general, que podamos saber qué es lo que pasa en el lugar y que se evidencien los errores de quienes se encuentran detrás de estas imprudencias que dañan nuestro ecosistema.

Sin embargo, me doy cuenta que de acuerdo con la historia del estado, esta no es la primera vez que un “accidente” como este ocurre, no quiero restarle importancia a este hecho, pero como no soy experta en el tema, no me involucraré en ese aspecto.

La razón por la que decidí hacer esta nota es porque me llama la atención el timing de la tragedia, el manejo que se le ha dado en los medios y redes sociales, además de dar mi opinión sobre algunas impresiones que he podido leer, escuchar e incluso de discutir con algunos reporteros respecto al tema.

¿Por qué en esta ocasión sí se le presta suficiente espacio en los medios a un tema de carácter ecológico y nadie hace énfasis en que no es la primera vez que esto pasa?, ¿por qué no se menciona que ya hay un referente en la imprudencia en el manejo de estas sustancias por parte de las grandes empresas y no solo de minería? y ¿que no debería de haber no solamente una sanción sino muchas, debido a los incidentes anteriormente ocurridos en el mismo río Sonora?

Además de esto que comento, hace algunos días leía en redes sociales que varios compañeros comenzaron a preguntar si se consideraba que en Sonora había buenos reporteros, y qué tan entregados están a la profesión, haciendo hincapié en el hecho de por qué hasta ahora y con trabajo de comunicadores nacionales sale a la luz un tema tan local.

La verdad, me parece que este cuestionamiento es un poco ingenuo (a la mejor la ingenua soy yo), pero ¿por qué indignarse por el trabajo que no se realiza en el medio, cuando se sabe que la mayoría de los medios tienen que responder a órdenes de superiores y que la agenda no se dicta por la calidad del trabajo que se realiza sino por los intereses económicos que se ven involucrados?

Me parece raro que a estas alturas, quienes se dedican a informar a la población se den golpes de pecho y digan que los reporteros están “dormidos en sus laureles” o se cuestione el trabajo que diariamente muchos hacen en jornadas laborales extenuantes, porque creo que la situación va más allá de esta simple afirmación.

Primero que nada, es fácil darse cuenta del inicio del conflicto político que se ha iniciado y que se inicia cada vez que se acercan cambios en cualquier organismo político y cuando llega la hora de que se elija a quienes ocuparán los puestos en el gobierno de cualquiera de los tres niveles.

Al conocer la manera en que se maneja la política, me parece absurdo que esta “revelación” de las acciones de nuestros representantes sea la causa de la indignación de tanto y tanto reportero, pues es claro ver que si algo sale a la luz es porque alguien ya dio el visto bueno.

Me explico: los “descubrimientos” de los supuestos malos manejos, las fiestas de los diputados federales con mujeres, las presuntas redes de prostitución y política, no son para nada cosas nuevas, muchas de estas acciones tienen años de ocurrir, pero no se habían ventilado.

Como sabemos, el ejercicio del periodista puede ser peligroso cuando se afectan los intereses de alguien con poder que se proponga evitar que su nombre quede manchado ante la sociedad.

Por eso, cuando se  aproximan las disputas para obtener un puesto político todo se vale y es ahí cuando todo el grupo de reporteros e informadores se ve afectado, pues nuestro trabajo se usa como arma y no como herramienta para mantener informada a la población.

Lo veo yo como una encrucijada, pues te dan la libertad que normalmente no te dan  en un medio para hacer los reportajes de investigación que más podrían apasionarte, te dan la protección (en algunos casos, no en todos) que necesitas en caso de que alguien se “molestara”, pero aquí la razón primordial no el trabajo del profesional sino  “golpear” al contrincante.

Creo que es deber nuestro como informantes de profesión defender nuestro trabajo y no venderlo al mejor postor, pero también reflexionar sobre cómo poder tener esa libertad para escribir sobre lo que nos interesa y también cuestionar nuestra ética profesional.

En resumen, creo que no se trata de preguntar si hay o no buenos comunicadores, sino cuestionarnos cómo podemos defender nuestro trabajo, cómo no venderlo al mejor postor, cómo tener esa libertad para poder escribir sobre lo que nos interesa y decidir si respetamos o no nuestros principios como comunicadores o periodistas.

Finalmente, de lo que se trata es de poder destacar en un ámbito que ha perdido toda credibilidad ante quienes nos leen, escucha o ven a través de los medios y poder estar satisfechos con el trabajo que hacemos, y eso, ya depende de cada quién.

*Difusión Cultural en El Colegio de Sonora.