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La imagen fue capturada por Inés Martínez de Castro.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Yaquis ayer y hoy

Cristina Martínez*

En el marco de la lucha por el agua en el estado, una de las acciones a las que le dio seguimiento la prensa local y nacional hace algunas semanas fue la caravana yaqui que salió de Vícam a la ciudad de México con el objetivo de exponer sus motivos en contra del funcionamiento del acueducto Independencia ante las autoridades federales. La caravana haría escala en Los Mochis y Culiacán para explicar el bloqueo carretero que ha afectado a muchos productores sinaloenses, pero también para invitar a otras etnias a que se unan solidariamente a la causa. Más allá de reconocer que este es un problema crucial que ha durado todo el sexenio del actual gobierno de Sonora y sobre el cual se ha escrito copiosamente, mi interés en esta ocasión es compartirles la historia a la que me remitió esta noticia.

En primer lugar me transportó a los pasajes narrados por Jane Holden Kelley en las Cuatro biografías de mujeres yaquis donde estas últimas relatan las deportaciones hacia Yucatán y posteriormente su ingreso en los ejércitos revolucionarios, que las hizo convertirse en soldaderas y madres durante el trayecto que duró meses, si no es que años; en realidad el tiempo necesario para ver de nuevo la tierra prometida (que no fue tanto). Durante este lapso muchas de ellas se casaron o se juntaron con yoremes o yoris, pero  tuvieron hijos en diferentes localidades del centro del país y en la misma ciudad de México, Celaya o Michoacán. Algo impensable para el común de los mortales que considera a la etnia como producto netamente sonorense.

En segundo lugar, traje a mis recuerdos las emociones producidas por el México Bárbaro de John K. Turner donde denuncia el estado de esclavitud en la que vivían los indígenas y campesinos mayas y yaquis en las haciendas yucatecas en pleno siglo XX, con mención especial de los yaquis que fueron deportados de su estado natal y posteriormente perseguidos y casi exterminados por los distintos gobiernos federales y estatales. Allí se habla de ocho mil indios yaquis importados de Sonora, tres mil chinos, y 125 mil indios mayas que antes poseían las tierras de los nuevos hacendados y que ahora pertenecían a un cuadro de ignominia que solamente este extranjero pudo denunciar y ser escuchado en el mundo.

Pues bien, en ese marco se desarrollan cientos de historias negras consignadas por Turner y grabadas en la memoria y el linaje de los yaquis; algunas de ellas citadas por Kelley en la más cruda realidad de la cotidianeidad donde las familias eran separadas, los esclavos azotados hasta morir, comían si acaso tortilla, frijoles y pescado podrido, y las jóvenes eran obligadas a casarse con chinos o mayas. Chepa Moreno fue una de las sobrevivientes que luego de ser deportada junto con el marido pierde al primer hijo en la travesía de ida por falta de comida y malos tratos, y, más tarde, pierde al resto de sus seis hijos en las haciendas henequeneras por la misma causa. Dice la autora que la deportación, las penalidades que pasó, su vida como esclava, la muerte de sus hijos y la disolución matrimonial fueron recuerdos amargos que la acompañaron toda la vida. Sin embargo, para regresar a su tierra se hizo soldadera y en medio de la revolución,  con el segundo esposo, atravesó México siguiendo a los ejércitos.

Muchos ya sabemos que ese regreso glorioso solamente los colocó de nuevo en el ojo del huracán pues tendrían que librar otras batallas para defender su integridad y su territorio; los historiadores se han encargado de documentar cuidadosamente todas las versiones de este largo capítulo que se ha escrito con sangre, y que parece no tener fin. En resumen y para terminar, la caravana que salió de Vícam a México, en mi opinión, es la representación del legado de lucha y espíritu rebelde de este grupo de ciudadanos que no se rendirá gracias a algunos de estos principios identitarios que se han mencionado en este artículo.

*Profesora-investigadora de El Colegio de Sonora.