» Novedades Editoriales

  • libro3-544 Ética en la investigación social. Experiencias y reflexiones. »

    Denman Champion, Catalina y Castro Vázquez, María del Carmen. Editado por El Colegio de Sonora.

  • libro2-544 El desplazamiento interno forzado en México. Un acercamiento para su reflexión y análisis. »

    Coordinador Óscar Torres.

  • libro1-544 Calidad del empleo y calidad de vida de los trabajadores de las maquiladoras de Nogales, Sonora.2008 »

    Cuaderno de investigación Cuarto Creciente #24

FOTO DE LA SEMANA: “Chicago parte 1″

La imagen fue capturada por Esther Padilla Calderón.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

observatorios-544

Transparencia y fideicomiso del río Sonora

Victor S. Peña*

En la peor catástrofe ambiental de Sonora, y tal vez de México, no todo es dinero.

Después del 6 de agosto, la atención nacional se ha centrado en la vida de unas 22 mil personas que habitan en las cercanías de los ríos Sonora y Bacanuchi. El derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre mezclados con ácido sulfúrico y altas concentraciones de metales pesados ha hecho que la existencia penda, literalmente, de un hilo.

Más de un mes debió pasar para que se supiera, traducido a pesos y centavos, el nivel de responsabilidad de las empresas detrás del hecho: 2 mil millones de pesos en un fideicomiso.

¿La historia termina ahí? Aun considerando el alivio que el anuncio monetario debió representar para los habitantes de la zona, lejos de terminar (me temo) es apenas el inicio de un nuevo capítulo.

¿Cómo y cuándo ese dinero se verá traducido en acciones concretas? Una semana después de anunciada la medida, quedan varios cabos sueltos.

El viernes 11 de septiembre, en entrevista radiofónica, el asesor de la presidencia de Grupo México adelantaba que la entrega del dinero sería con “cheques nominativos en favor de los afectados y que serán entregados por los presidentes municipales”. A inicios de semana se hablaba de un Comité de expertos, con representación de la empresa y conocedores de temas ambientales. Hace unos días se supo también que saldrían los primeros cheques a nombre de personas con daños gástricos y de la piel (ya no se supo si queda en pie aquello de que la entrega la harían vía las presidencias municipales) y que CONAGUA tomaría 100 millones para la instalación de siete plantas de tratamiento de agua.

La información es mucha y se está presentando de manera dispersa.

¿Quiénes fueron, finalmente, los afectados? ¿Son sus males algo que se resuelve de una sola vez y con un cheque o será un padecimiento que lo acompañará por más tiempo?

¿Qué pasa con lo sembrado y con los animales de la zona? ¿Cómo se está limpiando el agua? ¿Cuál es el grado de contaminación que aún existe? ¿Sigue clausurada la mina de manera parcial o ya no? ¿Se han contaminado otros mantos acuíferos que estén conectados con los ríos?

Las siete plantas y sus 100 millones ¿incluyen los gastos de operación? ¿Cuánto tiempo habrá que esperar para que inicie su operación? ¿Ya hay terrenos para construirlas? ¿Hay personal disponible o se requerirá contratación adicional? Como se ve, más preguntas que respuestas.

La manera desarticulada como vino atendiéndose el asunto generó una zona de silencio, ya mayor al mes, donde la información no fluyó de manera constante ni organizada. ¿Quién ha hecho qué? ¿Hasta dónde alcanza la responsabilidad de la empresa y de las autoridades?

Escarbándole a las noticias puede uno encontrar un modesto anuncio de alguna página en Internet que, se supone, vendría a sistematizar la información existente. Será bueno que esté en línea lo antes posible.

Hay movimiento. Tal vez avances. Pero, como dije al principio: no todo es dinero.

Resulta excelente que un Consejo de notables esté al frente del fideicomiso, pero esto no sustituye el ojo vigía de la propia comunidad. En las medidas anunciadas no se encuentra, por ejemplo, algún ejercicio de contraloría social. ¿Por qué no incluir un esquema por el estilo que ha demostrado sus virtudes en situaciones similares?

Por cierto, se ha dicho que las autoridades federales, estatales y municipales van de la mano en esto. Sin embargo, más allá del discurso y alguna rueda de prensa, no es claro aún si en realidad están trabajando de manera coordinada o cada quien por su lado.

*Doctor en Política Pública por el Tecnológico de Monterrey. Profesor investigador en El Colegio de Sonora. @victorspena