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FOTO DE LA SEMANA: “Frutos rojos”

La imagen fue capturada por Inés de Martínez de Castro.

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El empequeñecimiento de la agricultura de riego del norte de México

Luis Aboites Aguilar, doctor en Historia de El Colegio de México, habló acerca de la agricultura de riego, uno de los rasgos preponderantes que distingue a esta zona del norte del resto del país. Considerada como una actividad moderna, en Sonora  ha dado lugar a muchas experiencias familiares, personales, que han sido motivo de orgullo tanto del gobierno como de propietarios, rancheros, y agricultores de varias generaciones.

Esta agricultura se inicia en el norte de México en 1870, y desde entonces ha estado presente. Actualmente, muchas zonas de riego advierten una disminución radical de la superficie cultivable. Entre las principales zonas que se han reducido se encuentran la Costa de Hermosillo y Caborca, regiones que dependen de las aguas subterráneas. Ahí el riego con agua de pozo desciende hasta 62 por ciento en la Costa y 54 por ciento en Caborca.

En 1970, en la Costa se sembraban cerca de 125 mil hectáreas; cuarenta años después se redujo a 48 mil hectáreas. En el caso de Caborca eran 50 mil hectáreas; hoy son 25 mil. Estas dos zonas son las que más han sufrido  en Sonora.

Por su parte, el empequeñecimiento de la agricultura de riego también se observa en el río Yaqui y el río Mayo —Ciudad Obregón y Navojoa, respectivamente.

En el caso del río Yaqui, en 1970 la superficie promedio a regar era de 300 mil hectáreas. Ya en 2010 dsiminuye 221 hectáreas, equivalentes al 27 por ciento. En el río Mayo, 95 mil hectáreas regadas se reducen a 83 mil, igual al 13 por ciento. Ambas zonas se riegan con aguas superficiales, como el agua de presa, a diferencia de la Costa de Hermosillo y Caborca que, como se dijo antes, utilizan agua de pozo y  son las más afectadas.

Fuera de Sonora la zona que más daño ha sufrido este empequeñecimiento es la Comarca Lagunera localizada en los márgenes del río Nazas y se conforma por las ciudades de Torreón, Gómez Palacio, Ciudad Lerdo, entre otros municipios de Coahuila y Durango. Esta zona se ha reducido cerca de 116 mil hectáreas hacia 1970 y 67 mil hectáreas en 2010, que equivale a 42 por ciento menos. Esta merma de la agricultura de riego se debe al abuso de los mantos acuíferos.

También, el crecimiento de las ciudades genera mayor consumo de este recurso natural, y la contaminación impide que el agua se puede usar pues  no es apta para consumo.

Aboites comentó que la sequía no es la causa principal de este empequeñecimiento de riego, porque hay datos estadísticos que muestran que van a regularizarse gracias a las lluvias, que han aumentado desde el 2003.

La cuestión es que aun cuando ya no hay sequía, se mantienen reducidos tres elementos: superficie, volumen de agua utilizado y cantidad de cultivos, de acuerdo a datos del INEGI y CONAGUA. Una explicación fundamental a esta reducción es que cambió completamente el modelo de desarrollo agrícola.

Este cambio consiste en la incorporación de innovaciones tecnológicas para subsistir en medio de una competencia cada vez más grande, y  buscar nichos de mercado especializados que permitan enfrentar la creciente presión por los recursos hidráulicos.

La agricultura de la que se habla es bastante cara, pues está dedicada a cultivos difíciles de mantener como son  tomate, cebolla, nogal y alfalfa —fundamental para el ganado lechero y uno de los cultivos que más agua requiere, lo cual lo encarece.