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FOTO DE LA SEMANA: “Municipal de Magdalena”

La imagen fue capturada por Ana Rosa Sánchez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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El algodón de los sonorenses

Ana Isabel Grijalva*

Los campos algodoneros de Sonora con los copos blancos y brillantes que deslumbraban con el sol, invitaban a los sonorenses a percibir el augurioso porvenir del desierto, que había reverdecido con la modernidad tecnológica del siglo XX. Sonora retomó el cultivo algodonero a principios de 1950 de manera intensiva y extensiva. De sembrar entre quinientas a tres mil hectáreas anuales, saltó a ciento treinta mil hectáreas anuales.

Entre 1965 y 1975 se colocó como el primer productor nacional de algodón, dejando de lado a la prestigiosa región de La Laguna, Matamoros, Delicias y Mexicali. Ya no era la frontera norte de México la zona algodonera de México sino la costa del Pacífico, que se convirtió en la proveedora de importantes insumos para la industria textil a nivel mundial.

El algodón sonorense se destinaba a Japón (era el principal consumidor de nuestros algodones), a Estados Unidos (que generalmente era el trasbordo de la comercialización de las pacas locales), y a importantes países de Europa como Inglaterra, Francia, Italia, Alemania. Las más de 450 o 500 mil pacas se enviaban por el puerto de Guaymas. Así que este puerto jugó un papel preponderante en la comercialización de la fibra blanca sonorense.

La dinámica productiva invitó a empresas extranjeras y nacionales a establecerse en las zonas productoras de toda la costa del Pacífico. Se instalaron más de cincuenta despepitadoras entre locales y extranjeras y más de setenta empresas comercializadoras de algodón y de semilla de algodón, así como empresas molineras y aceiteras. Unas de las más importantes eran la Anderson Clayton, Esteve Hermanos, Empresas Hohenberg, Mitsubishi de México, C. Ithoh & Co. de México y Mc Fadden.

Pero así también, el dinamismo algodonero invitó a los sonorenses a agruparse en asociaciones y corporaciones agrícolas. Se fundaron más de diez uniones de créditos agrícolas; entre las más importantes se encontraba la Unión de Crédito Agrícola del Yaqui, Unión de Crédito Agrícola de Cajeme y la Unión de Crédito Agrícola de Hermosillo, además de las establecidas en Navojoa, Caborca, Guaymas y San Luis Río Colorado.

En este mismo tenor, tenemos la organización de los agricultores en la Asociación de Productores de Algodón del Noroeste de México, que a su vez estaban afiliados a la Unión de Productores de Algodón de la República Mexicana. Estos lazos fortalecieron a los agricultores sonorenses para dinamizar la economía algodonera, la cual también estaba estrechamente vinculada a los hallazgos del Centro de Investigaciones Agrícolas del Noroeste, ya que de ello dependían los altos rendimientos, la fortaleza de la planta y los controles de las plagas del picudo y el gusano rosado entre otras plagas que con frecuencia azotaban los cultivos.

En la localidad también operaba la Banca de Fomento que era la principal proveedora del crédito refaccionario; habilitó los campos de la Costa de Hermosillo, Caborca, San Luis Río Colorado, Guaymas, el Valle del Yaqui y el Valle del Mayo con una importante construcción de canales de riego, de perforación de pozos, maquinaria y equipos de bombeo, además de una importante cantidad de tractores. Sonora tuvo un auge sin precedente en toda la historia agrícola; el algodón vio sus últimos días de cultivo a finales de 1980. En la actualidad, se empieza a retomar el algodonero en el Valle del Yaqui y San Luis Río Colorado.

Sin embargo, el algodón quedó en la estela del porvenir de los sonorenses y de los buenos recuerdos, cuando el caudal de los recursos se perfilaba en las calles de las ciudades de Hermosillo, Navojoa, Ciudad Obregón y Caborca. Grandes masas de personas acudían a la pizca a los campos algodoneros y por las noches regresaban con bolsillos llenos de dinero para gastar y hasta comprar el aparato más moderno de la época. ¡Tiempos!, ¿Cuándo volverán?

*Profesora-Investigadora de El Colegio de Sonora.