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FOTO DE LA SEMANA: “El invierno”

La imagen fue capturada por María Saldaña.

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Reflexionando

Zulema Trejo Contreras*

Me tocó hace unos días leer en las redes sociales la frase “México se está convulsionando”; la leí y me quedé pensando en qué tan conscientes estamos, o no, de lo que sucede en el país. Y no me refiero a si estamos o no informados de los sucesos específicos que han llevado a las movilizaciones de los últimos meses: de eso no hay duda que todos estamos enterados. A lo que me refiero específicamente es a si comprendemos su trascendenciaa o si simplemente nos quedamos con la información que satura los medios de comunicación, especialmente las redes sociales, con respecto a lo que ha venido sucediendo desde septiembre.

¿Qué significó la desaparición de los cuarenta y tres normalistas de Ayotzinapa?, por qué este trágico suceso sirvió como catalizador de un movimiento social que, de exigir la aparición con vida de estos jóvenes, pasa a demandar la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto, eso sí, sin olvidar la demanda inicial con respecto a los estudiantes de la escuela normal que siguen perdidos en el limbo concretizado en dos palabras “no sabemos…”.

La lógica dicta que si el caso Ayotzinapa catalizó la movilización social que vivimos, quiere decir que hubo una serie de sucesos trágicos previos que se fueron acumulando hasta que llegó el punto de no retorno, un punto en donde el conflicto social, apenas contenido, estalló.

Dada mi formación como historiadora, no puedo evitar hacer comparaciones con otros momentos de crisis social, y me pregunto: ¿desde hace cuánto tiempo no se veía quemar en una plaza pública la imagen de un jefe del ejecutivo?, ¿qué significa la quema de la figura presidencial?, ¿cómo podemos entender la presencia de policías que intentan reprimir las movilizaciones pese a que saben, porque seguramente lo saben, que sus acciones no pueden ocultarse del ojo vigilante de la tecnología portátil (celulares, tablets, cámaras)?

Sin embargo, la mayor de mis inquietudes se refiere a ¿qué piensa el Gobierno federal de lo que está sucediendo?, ¿cómo perciben las movilizaciones de miles de personas y sus reclamos?, ¿qué les sugieren las imágenes de protesta en varias partes del mundo? Al parecer están percibiendo las cosas de forma muy diferente a como las percibimos algunos; al parecer le siguen apostando al olvido y a la apatía de los miles y miles de mexicanos que no se han manifestado ni tienen interés de hacerlo. Me da la impresión, y ojalá esté equivocada, que quienes gobiernan al país prefieren cerrar los ojos a la espera de abrirlos cuando los gritos de reclamo den paso al… ¿silencio de la represión? Sinceramente espero estar completamente equivocada en esta percepción.

*Profesora-investigadora de El Colegio de Sonora. ztrejo@colson.edu.mx