» Convocatorias

  • invcongreso-559 II Congreso de Investigación. Instituciones, gobierno y sociedad »

    El Colegio de Sonora invita a participar con ponencias en el II Congreso de Investigación. Instituciones, gobierno y sociedad que se llevará a cabo el [...]

  • maestria-559 Maestría en Gestión Integral del Agua »

    El Colegio de Sonora, a través del Centro de Estudios en Gobierno y Asuntos Públicos (CEGAP) y el Cuerpo Académico Gestión Integral del Agua, inicia [...]

» Novedades Editoriales

  • rys62-564 región y sociedad 62 »

    región y sociedad número 62

  • pescadora-559 “Soy pescadora de almejas…” respuestas a la marginación en el Alto Golfo de California »

    Gloria Ciria Valdez-Gardea, El Colegio de Sonora (Segunda edición, 2014)

FOTO DE LA SEMANA: “Así me veo”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

sariego-566

Juan Luis Sariego, in memoriam

La muerte de Juan Luis Sariego es en verdad irreparable. Juan Luis era un extraordinario investigador, con un apego contagiante por el respeto a la profesión, la rigurosidad metodológica, el recorrido del campo. Maestro en el arte de perseguir la evidencia, no cejaba un momento por aprehender la realidad y desentrañar sus complejidades antes de atreverse a llamar verdad a alguno de los muchos hallazgos de investigación que su mente lúcida arrojaba. Cerca de él, uno aprendía, el recorrido no fastidiaba. Ni producía dolor o cansancio que importara.

Porque, antes que nada, para él caminarlo era un privilegio. El privilegio de repasar y re-pasear una y otra vez los minerales y las comunidades indígenas de este norte mexicano que tanto amaba y que tuvo a bien adoptar como su segunda casa.

Y es que Juan Luis, tanto como un profesional ejemplar de las Ciencias Sociales, era una gran persona; de un humanismo, calidez y sencillez excepcionales.

Quienes tuvimos la oportunidad de tenerlo como mentor en las aulas, siempre habremos de recordar al maestro enciclopédico y alegre, que —con una sonrisa por norte— nos enseñaba el valor de aprender.

Los que tuvimos la distinción de acompañarlo en algún proyecto siempre habremos de recordar su compromiso indeclinable por cavar más hondo —mucho más de lo que lo han hecho tantos saqueadores de las sierras mineras y  de las tierras indígenas—, hasta encontrar el punto exacto en donde confluyen la historia y el presente para revelarnos su verdad.

Los que tuvimos el privilegio inmerecido de contarnos entre sus amigos, siempre habremos de extrañarlo y llevar la frustración de no haber sido capaces de darnos más tiempo para disfrutar su compañía; su abrazo de hermano mayor, su mano grande abierta, su mirada chispeante invitando a la rebelión y a la risa. Su aroma inconfundible de hombre bueno. Su manera única de jugar con lo absurdo. Su paso elegante de hombre honesto.

Los mineros y las comunidades indígenas de esta Sierra Madre Occidental habrán de honrarlo y albergarlo en sus hondonadas como en sus cumbres, en sus cuevas calientes como en sus tajos a cielo abierto. Particularmente los mineros de Cananea y las comunidades Tarahumaras, de quienes él tanto hablaba, enseñaba, escribía, defendía y vivía enamorado.

México ha perdido a un gran español. España a perdido a un gran mexicano.

Un pensador social que —al tiempo aprenderemos— vino a ser para nosotros como Freyssenet lo es para los franceses y europeos, que saben reconocer lo excepcional que es tener un científico social del trabajo letra por letra.

Nos vemos Juan Luis. Muero por verte pronto querido.

Sigue por favor obrando entre nosotros.

Alex Covarrubias Valdenebro

PD: Amor y solidaridad a su querida familia.