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FOTO DE LA SEMANA: “Valente”

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Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Los matices del gris

Zulema Trejo Contreras*

En el siglo XVIII Donatien Alphonse François de Sade, mejor conocido como marqués de Sade, dedicó buena parte de su vida a la escritura, entre sus escritos se encuentran obras de teatro, ensayos, cuentos y novelas, éstas últimas son las que han pasado a la historia con adjetivos tales como “infames”, “pornográficas”, “indecentes.” Los contemporáneos al marqués se escandalizaron por sus narraciones en la misma medida en que se interesaron en ellas, de tal forma que aunque “oficialmente” por llamarlo de alguna forma, nadie las leía ni se publicaban, la realidad era que estas narraciones se conocían dentro y fuera de Francia; de hecho el epíteto de prohibido ha funcionado como generalmente funciona, es decir, fomentando aquello que se pretende suprimir, en el caso de las novelas de Sade la prohibición decretada en el siglo XVIII ha favorecido su difusión a través de los siglos y las fronteras, de tal forma que en la actualidad siguen leyéndose con el mismo interés que se leyeron apenas salidas de la imprenta.

Naturalmente las novelas del marqués de Sade en cuya trama destacan comportamientos que aúnan dolor y placer no fueron ni son las únicas que desarrollan esos temas que, periódicamente, causan escándalos debido a un nuevo boom de un género que por cierto no tiene nada de novedoso, como podría pensarse, después de la publicación de la multimencionada novela Cincuenta sombras de Grey y el reciente estreno de la película homónima que causó tanta polémica como las novelas. Ciertamente han proliferado las prohibiciones que, como en el caso de las novelas de Sade, llenarán más que vaciarán las salas de cine. ¿Qué hay de relevante en esta polémica?, sin duda cuestiones de índole moral en el sentido de si es bueno o malo ver la película; pero más allá de esto ¿hay otra cosa?

Desde mi punto de vista lo preocupante de “Cincuenta sobras de Grey” no es la violencia que recorre la trama, ciertamente el comportamiento sado-masoquista existe, es una práctica reconocida en el ámbito sexual, comprendida en ocasiones y más o menos aceptada pues suele, a veces, considerársele una perversión lo cual me parece es excesivo, porque en el ámbito de la privacidad de una pareja, es sólo la pareja misma quien puede calificar su comportamiento y decir hasta donde llega o no. Justamente eso es lo que me causa cierto malestar con esta historia, el hecho de que el comportamiento sado-masoquista se presenta en un contexto explícitamente romántico, con una relación consensuada, pero implícitamente lo que se presenta es una situación de violencia simbólica y emocional que pasa desapercibido. Tómese en cuenta que la protagonista no tiene mucho margen de decisión, o acepta al protagonista tal como es, o lo pierde, es decir, es ella la que tiene que cambiar, la que debe darle un giro total a su vida, él no cambia ni un detalle de su comportamiento.

Por otra parte el papel de mujer dócil, lista al sufrimiento físico y emocional en aras del amor va contra corriente en un mundo donde la mujer busca desempeñarse en igualdad de condiciones con el hombre; la mujer busca reconocimiento en el ámbito laboral, intelectual, social. La lucha, insuficiente, contra la violencia concretizada ya sea en el acoso callejero, el acoso laboral, el maltrato entre parejas no se ve precisamente favorecida por películas como “Las cincuenta sombras de Grey.”

¿Es bueno, es malo ver la película?, la respuesta tiene que ser individual. Cada quien de acuerdo a su forma de pensar, en concordancia con sus principios decidirá si es adecuado o inadecuado, malo o bueno ver esta película. Lo que debe tenerse presente es que los actos sado-masoquistas se realizan por consenso, no deben ser producto de chantajes, si se aceptan es porque la sensación de placer que pudieran producir es mutua, no es válido que uno sufra y otro disfrute porque en ese caso se cruzaría la tenue línea que divide esta práctica de la violencia.

*Profesora-investigadora de El Colegio de Sonora.