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La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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La ciudadanía: un entramado de derechos y obligaciones

Zulema Trejo Contreras*

El artículo 34 de la Constitución Mexicana establece que son ciudadanos y ciudadanas quienes tengan la calidad de mexicanos, es decir, que sean mexicanos por nacimiento o naturalización, que tenga 18 años, y un modo honesto de vivir. Esta escueta descripción es el punto culminante de un largo proceso iniciado con la constitución de Cádiz promulgada en 1812 para España y sus colonias; en este documento se definió por primera vez cuáles eran las características que debían reunir los ciudadanos, a partir de ahí las constituciones latinoamericanas en general y mexicanas en particular han recorrido un largo camino para llegar a las definiciones actuales de ciudadano.

En el transcurso de los doscientos tres años que separan aquella primera constitución del mundo hispano, y la que rige en la actualidad en nuestro país, las características de los ciudadanos han variado mucho; por ejemplo hubo épocas en que las únicas personas con derecho a la ciudadanía eran los hombres de 21, que supieran leer y escribir, tuvieran un modo honesto de vivir que les permitiera contar con determinado capital (riqueza se decía en aquellos tiempos) igual o superior a “X” cantidad. En otras ocasiones la ciudadanía se flexibilizaba un poco permitiendo que los varones casados de 18 años, los solteros de 21 ambos con un modo honesto de vivir gozaran de los beneficios de la ciudadanía.

La importancia de ser ciudadano radica en los derechos que lleva aparejada, porque no es lo mismo ser mexicano que ser ciudadano mexicano. Como ciudadanos tenemos el derecho de elegir y ser electos para puestos de gobierno; de exigir a nuestros gobernantes el cumplimento de las leyes que rigen a nuestro país; tenemos derecho a la educación, a la libertad de expresión, de libre tránsito en el país entre otros muchos más que están señalados en la constitución. Sin embargo, estos derechos están matizados por sus contrapartes, las obligaciones. La primera de ellas es conocer estos derechos y ejercerlos, por eso fueron creados, sancionados y plasmados en la máxima ley que rige el país.

En tiempo de campañas electorales como el que se vive actualmente, los derechos del ciudadano se vuelve tema de actualidad, incluso de debate en términos de cómo sería esta participación; desafortunadamente la participación ciudadana se entiende de una forma restringida: el voto. Todas las compañas electorales, obviamente, enfocan sus esfuerzos a ganar el voto de la ciudadanía mediante distintos medios.
Hay también ciudadanos que debaten sobre la posibilidad de ejercer el derecho a votar absteniéndose de hacerlo, o anulando el voto. Todo esto es alentador porque de una u otra forma muestra el interés en hacer que el ciudadano mexicano se sacuda la apatía y ejerza un derecho constitucional por el cual se luchó mucho tiempo.

El derecho a votar va más allá, incluso en tiempos electorales, porque como ciudadanos debemos votar de manera informada, es decir, elegir un candidato/a porque nos ha dado a conocer su programa de trabajo, su evaluación de la problemática vivida en tal o cual región, y las soluciones que plantea. Este derecho a informar suele confundirse con el derecho a criticar lo que está mal en el gobierno saliente y/o el candidato opositor; la descalificación de unos a otros, los reclamos, las acusaciones no contribuyen a informar a la ciudadanía, al menos no en el sentido que deberían hacerlo, un sentido positivo y propositivo. No un sentido negativo que descalifica sin proponer.

Sirvan estas reflexiones para exigirnos a nosotros mismos participar en este proceso electoral de manera consciente, informada –será nuestra responsabilidad buscar la información acerca de programas y propuestas si no nos la dan-, sin prejuicios, teniendo presente que no debería elegirse a un candidato por sí mismo, sino por el programa de trabajo que presenta, por el análisis de la problemática existente y las soluciones que propone para ello.

*Profesora-investigadora de El Colegio de Sonora. ztrejo@colson.edu.mx