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La imagen fue capturada por Antonio Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Deudas y aumentos en el agua para Hermosillo

Nicolás Pineda*

Contra viento y marea, Hermosillo ya tiene su acueducto y la ciudad consume agua del río Yaqui. Para construirlo, el Gobierno del Estado se enemistó con el sur del estado, puso en pie de lucha a una tribu emblemática, metió a la cárcel a uno de sus líderes y enfrenta juicios múltiples (que ya no sabemos en qué van o si van) y ha pagado un costo político muy alto. El agua del acueducto es además un agua que cuesta cara en términos de bombeo y energía eléctrica.

Bien, el agua ya está en Hermosillo para beneplácito de los inversionistas locales y el crecimiento de la ciudad. Pero, por otro lado, ¿cómo administra Hermosillo esta agua que con tanto trabajo se le hace llegar?

El endeudamiento de Agua de Hermosillo
La empresa paramunicipal Agua de Hermosillo no sólo es el principal organismo de la administración municipal sino una empresa clave para el crecimiento y la planeación de la ciudad. Siendo una ciudad ubicada en un medio árido, pero con ambición metropolitana, debería de contar con un organismo profesional y eficiente para el manejo de este recurso estratégico. Por lo menos debiera ser una empresa pública autosuficiente y que presente buenas finanzas y resultados. ¿Cómo está Agua de Hermosillo?

En este trienio, para mejorar su situación financiera, Agua de Hermosillo no solo recibió el regalo del acueducto, sino que, además, en 2013 incrementó las tarifas de agua en 47%. Con todo esto, la empresa incrementó sustancialmente sus ingresos. La pregunta es: ¿Qué ha pasado con ese incremento de recursos?

Para tratar de contestar esta pregunta, podemos comparar los balances generales de los años 2012 y 2014 que nos muestran la situación financiera del organismo. Ahí se puede observar que la cuenta del activo llamada “contribuciones por recuperar a corto plazo”, que no es otra cosa que los cobros pendientes de agua a quienes no pagan, se incrementó en dos años de 236 millones a 590 millones. El incremento ha sido de 150% y muchas de estas cuentas pendientes son incobrables. Esto significa que en vez de que Agua de Hermosillo esté cobrando su servicio de manera más efectiva, la empresa está dejando de cobrar el agua, o bien ahora los hermosillenses están pagando menos el agua. Cualquiera de las dos explicaciones es preocupante porque deberíamos ser una ciudad y un organismo modelo en el cobro de este servicio.

Por otra parte, en el pasivo la cuenta de “proveedores por pagar a corto plazo” aumentó de 139 millones en 2013 a 228 millones en 2014. Esto significa que el organismo no les está pagando a tiempo a sus proveedores y que está jineteando el dinero. Además de ser injusto para sus proveedores, esto vuelven caros los servicios que contrata por el alto grado de incertidumbre en el pago.

Por último, el rubro más preocupante es el pasivo denominado “documentos comerciales por pagar a largo plazo”, que es precisamente la deuda del organismo, que aumentó de 48 millones en 2012 a 379 millones en 2014. Para dimensionar el tamaño de la deuda hay que mencionar que los ingresos anuales del organismo en 2014 fueron de 899 millones de pesos. La deuda equivale al 42% de sus ingresos.

En resumen, en los últimos dos años, Agua de Hermosillo recibió regalada el agua del acueducto, dejó de cobrar una parte de los servicios que presta, no le paga a sus proveedores y está mucho más entracalada. Es la imagen clara de una empresa mal llevada y cumple con el perfil de que es considerada caja chica para financiar actividades ajenas a sus objetivos. ¿Es éste el perfil de empresa de agua que Hermosillo necesita?

En enero 2016 la tarifa de agua deberá subir 35%
Uno de los avances de la actual administración municipal ha sido la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales. Ésta está ubicada al poniente de la ciudad por el bulevar Camino del Seri. Es una obra de infraestructura que Hermosillo requiere y es la única ciudad de su tamaño que carece de ella. Hace días se anunció que la planta está a punto de concluirse, pero que no se va a echar a andar sino hasta enero del 2016.

El reto aquí no es construirla, ya que para eso hay apoyos federales, sino mantener su operación. Se estima que la planta tendrá una capacidad para sanear unos 40 millones de metros cúbicos al año, que equivale más o menos la mitad del agua que consume la ciudad de Hermosillo. La empresa que la operará cobra por cada metro cúbico tratado. No tengo el dato de cuánto costará su mantenimiento, pero sí de que está previsto que la tarifa de agua se incremente en 35% para sufragar este nuevo gasto de la ciudad. Si el organismo de agua estuviera bien administrado y si la tarifa fuera baja, no debería haber problema. Pero no estoy seguro de que los hermosillenses estemos listos o de que lo tomemos con una buena actitud. El incremento va a doler.

La otra cuestión es qué se va a hacer con el agua tratada y quién va a ser el beneficiario. Lo mejor sería que la nueva agua se use de algún modo para reducir el consumo de agua cara del acueducto. ¿Cómo la ve? ¿Qué dicen las candidatas y candidatos sobre este asunto?

*Profesor-investigador de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: nicolas.pineda.p@gmail.com