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FOTO DE LA SEMANA: “Chichen Itzá”

La imagen fue capturada por Daniel Dórame Silva.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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José Urrea (1797-1849): “bisagra” entre la nación mexicana y Sonora.

José Marcos Medina Bustos.*

¿Puede haber individuos cuya vida exprese los problemas más importantes de una época? En mi perspectiva, la trayectoria vital de José Urrea encarna un problema central: ¿Cómo fue que los territorios periféricos a las áreas centrales permanecieron unidos al proyecto nacional mexicano y no se dispersaron en múltiples estados nacionales como sucedió en otros lugares de Hispanoamérica?

José Urrea, quien nació en 1797 en el presidio de Tucson, estaba destinado a continuar la misma trayectoria que sus ancestros: formar parte de la tropa presidial encargada de defender los territorios norteños de las incursiones de indígenas nómadas cazadores recolectores, como los apaches o los comanches. Sin embargo, tal destino cambió abruptamente con el estallido de la insurgencia de Miguel Hidalgo en 1810, pues desde la edad de doce años, ya como cadete, salió de Sonora acompañando a su padre el capitán Mariano Urrea, para combatir a los insurgentes en el sur de la intendencia de Arizpe, la Nueva Galicia, Valladolid, entre otros lugares.

Con este traslado, José Urrea cambió su perspectiva: dejó por un lado los problemas de los territorios norteños para concentrar su atención en la agitada vida política que se inició desde 1810 en las áreas centrales, en la que los militares tuvieron un papel destacado. Así, acompañó a su padre en muchas de sus decisiones políticas: su adhesión en 1821 al Plan de Iguala; en 1823 al Plan de Casa Mata a través del cual se arribó a la república federal y, finalmente, su participación en el malogrado Plan de Montaño de 1827, contra las logias masónicas yorkinas, lo que le valió el destierro a su padre Mariano Urrea.

Como otros militares de su época, José Urrea fue avanzando en el escalafón castrense hasta convertirse en general en 1835, gracias a su participación en los denominados “pronunciamientos”, una vía de acceso al poder que combinaba violencia con actividad política y que fue tan utilizada como las mismas elecciones. Su ubicación en el complicado espectro político fue cambiando al paso del tiempo: durante los años que acompañó a su padre se ligó a militares que tenían afinidad con políticos liberales pero moderados, diferenciándose de los iturbidistas, los monárquicos y los liberales radicales de las logias yorkinas.

Aun cuando se ubicó en la vida política de las áreas centrales, no perdió los vínculos de carácter tradicional que lo ligaban con los territorios norteños: el paisanaje, el parentesco, las amistades, los recuerdos. Esta relación favoreció que desde su estancia en Durango, como comandante militar, se ligara a un sector muy influyente de los federalistas radicales de ese estado, lo que convirtió a este lugar en una de sus bases de apoyo para su actividad político-militar.

Cuando el país había virado hacia la república centralista desde fines de 1835, Urrea regresó a Sonora en noviembre de 1837 y con el apoyo de parientes, amigos y compañeros de armas de los presidios, se “pronunció” el 26 de diciembre de ese año desde Arizpe, la capital sonorense, para que se restableciera el federalismo en todo el país. Con esta acción Urrea se sumaba a los federalistas radicales de Valentín Gómez Farías y Sonora se convertía en la vanguardia federalista a nivel nacional.

El estudio detallado de este regreso del “hijo pródigo” a Sonora, muestra que la relación entre este territorio y el “centro” era tensa y complicada; que aun cuando los vecinos principales lo apoyaron en su movimiento federalista, ellos preferían mantener a Sonora separada de los problemas nacionales y concentrarse en resolver los problemas propios. En cambio, Urrea veía que tal solución dependía de restablecer el federalismo en todo el país.

Temas de investigación como el esbozado en este artículo, son los estudiados en la línea de investigación en Estudios Históricos de Región y Frontera de la Maestría y el Doctorado en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora. Si usted, estimado lector, se interesa en la historia, anímese y participe en la actual convocatoria para ingresar al posgrado de El Colegio de Sonora.

*Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.