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FOTO DE LA SEMANA: “Cerro y mar”

La imagen fue capturada por Ana Rosa Sánchez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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La sombría coyuntura

Alvaro Bracamonte Sierra*

El Banco de México acaba de anunciar un nuevo ajuste al pronóstico de crecimiento del PIB del año en curso; es el tercero del 2015 y no sorprendería que próximamente vuelva a revisarlo. En diciembre había adelantado que la economía crecería entre 3.2 y 4.2 por ciento, pero al terminar el primer trimestre la previsión bajó a 2 y 3 por ciento y ahora nos dicen que será de 1.7 al 2.5 por ciento.

En el 2012 y 2013 se registraron tasas igualmente insuficientes: 1.1 y 2.1 respectivamente. Estas cifras revelan que en materia económica estamos ante un trienio perdido. Lo peor es que el futuro no depara mejores cuentas: la economía mundial no sale de repetidas turbulencias que perturban a las economías locales.

Ayer fue la amenaza de impago de Grecia y ahora la sorpresiva devaluación del yuan Chino. Seguramente mañana darán tumbos otras economías emergentes y el oleaje que desatarán pegará a otras regiones y, por supuesto, a México.

El precio del petróleo sigue debilitándose. Si los pronósticos resultan válidos, esta semana el barril de la mezcla mexicana deberá comercializarse a menos de 40 dólares. Aunque la petrolización de las finanzas públicas es cosa del pasado, aún genera importantes desequilibrios: el derrumbe de los hidrocarburos impactará a las finanzas del país, sobre todo en el 2016. Ahora que está a punto de conocerse el programa económico del próximo año, se escuchan voces autorizadas insinuando que el recorte presupuestal será significativo. Esta eventual contracción se explicaría básicamente por la caída de los ingresos petroleros.

Un menor gasto perfila una trayectoria desfavorable para la economía en general y particularmente para las entidades. El ABC de la ciencia económica señala que las dificultades se atenúan elevando el gasto público; es el camino que siguió el gobierno de Obama con resultados satisfactorios: basta comparar la evolución económica de la Unión Europea, que decidió disminuir el gasto, con la del vecino del Norte, para comprobar la pertinencia de una política fiscal expansiva durante fases de desaceleración.

En tal sentido, es de esperar que los aprietos económicos de México se acentúen al concretarse nuevos recortes presupuestales; al parecer el gobierno federal está atado a esa estrategia debido a que la propia legislación mandata reducir el gasto y cumplir el déficit comprometido en la reforma fiscal aprobada el 2013.

El tipo de cambio rasga la frontera de los 17 pesos por dólar; esta paridad introduce un aroma de perplejidad financiera no experimentada desde hace varios lustros. Para los ciudadanos no hay cosa más perturbadora que la devaluación. La autoridad monetaria ha inyectado cantidades crecientes de dólares al mercado intentando controlar la depreciación y el éxito ha sido exiguo.

Aparentemente la incertidumbre dominante en el contexto internacional explica la ineficacia de la estrategia de contención seguida por el Banco de México. Los problemas no se acaban ahí. Hace un par de semanas el Coneval, dependencia encargada de medir la pobreza nacional, informó que entre 2012 y 2014 se sumaron dos millones de pobres a los más de 50 existentes. La mayoría de los nuevos pobres se localizan en estados gobernados por el PRI.

En resumen, si sólo fueran los asuntos económicos y financieros los que midieran la capacidad del gobierno de Enrique Peña Nieto, resultaría obvio que sale reprobado. Preocupa que no se adviertan posibilidades ni capacidades para revertir esta triste situación antes del 2018; además, hay que tomar en cuenta los niveles de inseguridad y corrupción, donde no hay nada de que presumir.

Éstos y otros problemas poblarán el horizonte de la gobernadora Pavlovich a partir del 13 de septiembre: las limitaciones presupuestales que enfrentará serán formidables, los rezagos sociales difíciles de remontar en poco tiempo, las inversiones privadas tanto internacionales como nacionales estarán en “pausa” debido a la difícil coyuntura internacional. Son circunstancias que complicarán el arranque de la segunda alternancia sonorense. Como mecanismo de compensación queda la construcción de una agenda alternativa anclada en la transparencia y en la lucha frontal contra la corrupción. Creo que ahí habrá mucha tela de donde cortar. Veremos.

*Doctor en Economía. Profesor-Investigador de El Colegio de Sonora.