» Convocatorias

  • convo-desa-581 Convocatoria “Seminario sobre Desarrollo Humano en la Región Transfronteriza Sonora Arizona SDHT ” 2015-2016 »

    El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, El Colegio de Sonora, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de la Frontera Sur, Universidad [...]

» Novedades Editoriales

  • liberalismo-577 Los efectos del liberalismo en México. Siglo XIX. »

    Los efectos del liberalismo en México. Siglo XIX. (2015, COLSON) coordinado por Antonio Escobar Ohmstede, José Marcos Medina Bustos y Zulema Trejo.

  • crisiseco-577 Crisis económica y política antiinmigrante. Efectos en familias mixtas en Estados Unidos y México. »

    Crisis económica y política antiinmigrante. Efectos en familias mixtas en Estados Unidos y México. (2015, COLSON) coordinado por Gloria Ciria Valdéz Gardea y Alvaro Bracamonte [...]

  • sonora15-577 Sonora 2015 »

    Sonora 2015: Balance y perspectivas de la alternancia, coordinado por Alvaro Bracamonte Sierra, Gloria Ciria Valdéz Gardea y Álex Covarrubias (2015, COLSON)

FOTO DE LA SEMANA: “Lago titicaca”

La imagen fue capturada por Cindy Martínez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

vialibre-589

Diversificar las expectativas

Álvaro Bracamonte Sierra*

En el discurso de toma de posesión y en declaraciones posteriores, Claudia Pavlovich ha generado altas expectativas en materia de transparencia y combate a la corrupción. Seguramente los asesores de la gobernadora decidieron que se centrara en esos temas porque así lo exigían los ciudadanos, pero también porque en otros no había mucho que comprometer en el corto plazo; por ejemplo: en asuntos económicos poco podía ofrecerse dadas las dificultades financieras predominantes. En ese contexto, la vía más rápida para satisfacer los múltiples reclamos acumulados sería restaurar el maltrecho Estado de derecho y hacer justicia donde presuntamente ha habido malos manejos del patrimonio público.

No está mal pensada la estrategia, aunque me temo que la premisa de partida podría ser incorrecta; es decir, el entorno internacional y nacional no es tan adverso como para impedir que se empuje una rápida reactivación de la economía local. Veamos: de acuerdo con el Programa Económico Federal 2016, se espera un recorte presupuestal importante que tentativamente mermaría el desempeño de la economía nacional. La Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos del próximo año vislumbran un ajuste cercano a los 220 mil millones de pesos. La reducción afectaría áreas como comunicaciones y transporte y  a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), donde la reducción oscila alrededor del 20 por ciento en comparación con el asignado en el 2015. La baja presupuestal en esas dependencias se concentra sobre todo en el gasto de inversión que, como se sabe, es el que puede beneficiar sustancialmente la productividad y la competitividad.

El recorte evidentemente incide en las proyecciones de crecimiento: se prevé una tasa de crecimiento de entre 2.6 y 3.6 por ciento. Se trata de un rango inferior al proyectado por las mismas autoridades de Hacienda si se aprobaban las reformas de segunda generación. Es comprensible que esas condiciones desfavorables tarde o temprano afecten a los estados del país: La austeridad por venir implicaría menores ingresos para las entidades acentuando la de por sí complicada coyuntura financiera que viven muchas regiones, especialmente Sonora, cuya economía se ha desacelerado desde 2014.

Aun frente a este panorama adverso, sin embargo, hay la posibilidad de que las entidades no resulten tan perjudicadas. Me explico: a propósito de lo establecido en la Ley de Coordinación Fiscal, las transferencias (ramo 33) y las participaciones (ramo 28) del gobierno federal a las entidades (que explican, ambas, poco más del 90 por ciento de lo que les reparte la federación) no serán tocadas por el recorte presupuestal. Al contrario, se verán incrementadas como resultado de los aumentos en la recaudación impositiva derivados de la reforma fiscal.

Sonora por ejemplo se beneficiaría de la siguiente forma: de acuerdo con la información disponible y según los trascendidos en los medios de comunicación, durante el 2016 se registrarán más participaciones federales respecto a las recibidas en el 2015: estas pasarían de 36 mil millones de pesos a 38 mil, repartidos entre el ramo 28, el 33 y otras aportaciones. Nada mal si se toma en cuenta que se preveían menores transferencias producto de la fuerte austeridad en la que está embarcado el gobierno de Peña Nieto. Sabemos que son muchos los rezagos y agravios que acumulan la economía y la sociedad sonorenses; son tantos que no hay dinero que alcance para dar respuesta a las incontables demandas externadas por la población. Pero también es cierto que la presumida y temida fragilidad financiera que Claudia Pavlovich afrontaría en el primer año de administración al parecer no será tan grave como inicialmente se preveía, a menos que las deudas y pasivos dejados por el viejo gobierno sean tan grandes que hagan inservible cualquier disponibilidad extraordinaria de ingresos. La magnitud de esos compromisos está por conocerse.

En todo caso, quedémonos con la certeza de que al menos para 2016 la administración entrante tendrá un presupuesto superior al ejercido hasta ahora. Estos recursos podrían ser suficientes para que la gobernadora no sólo se dedique a combatir la estela de corrupción que aqueja a las administraciones municipales y estatales sino también para plantearse una agenda de recuperación económica que permita una mejor vida para todos los sonorenses. Ojalá que así sea. De esos avatares estaremos muy pendientes.

*Doctor en Economía. Profesor-Investigador de El Colegio de Sonora