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La imagen fue capturada por Gloria Ciria Valdéz-Gardea.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Por un gobierno competente

Nicolás Pineda*

Hay un grupo de estudiantes de Administración Pública de la Unison que está buscando colocarse en las dependencias del gobierno. Han estudiado, entre muchos otros asuntos, los presupuestos públicos, la administración federal, estatal y municipal, estadística y computación. Ahora preguntan: ¿Cómo se le hace para trabajar en el gobierno? ¿Sirve de algo lo que estudié o todo es cuestión de padrinos e influencias?

La realidad es que en el gobierno no hay ni convocatorias de plazas, ni concursos de selección, ni calificación de los mejores candidatos. Todo es cuestión de buenas recomendaciones o tener la suerte de haber conocido antes a alguno de los nuevos funcionarios.

La zafra de los puestos públicos
Estamos en la zafra de los puestos públicos. Las columnas políticas están dedicadas a divulgar los nombres de los nuevos funcionarios y a analizar su pertinencia. Estamos acostumbrados a ver que estos nombramientos se toman como prerrogativas del poder y como premios de la lotería. Por otra parte, están los que se van, los funcionarios que concluyen su periodo y se van en silencio; pero con ellos salen también casi siempre sus ayudantes, su personal de confianza, los que él colocó o recomendó.

En cada cambio de gobierno, cambia también cuando menos una tercera parte de los doce mil empleados del gobierno del estado. Lo mismo se repite en muchos organismos y en las administraciones municipales. A nivel estatal o municipal, son pocos los que logran hacer carrera pública; los que se especializan en algún servicio, acumulan experiencia y perduran en sus áreas de trabajo. La mayoría de los que se quedan en los cambios de gobierno son puestos no calificados, son puestos sindicales que tienen base y que no requieren estudios profesionales, son los de abajo. Pero ésta no es la situación de los mandos medios, ni de los que estudiaron en la universidad y aspiran a hacer carrera profesional.

Estamos acostumbrados a que así son las cosas; un sistema de botín político, de chambas y recomendados; de premios y castigos a la lealtad personal, a los méritos de campaña y al conocimiento directo; de improvisación y de “palancas”. Es un sistema patrimonialista donde los funcionarios se sienten dueños del puesto y con derecho a rodearse no de los mejores o los más competentes para los puestos o funciones, sino de sus leales, sus recomendados, gente que sólo busca la quincena segura, el servicio médico, la tranquilidad del puesto, o medrar con los recursos públicos.

¿Cuál es resultado de este sistema de personal burocrático? El resultado es una administración pública mediocre e incluso incompetente que solo sirve a sus funcionarios pero no sirve a los sonorenses, ni a los fines formales de la dependencia, ni a los objetivos del desarrollo del estado. Por eso los servicios no funcionan como debieran, por eso la mala calidad de los resultados, por eso la mediocridad y la incompetencia como regla general. Los ciudadanos estamos hartos de los malos gobiernos.

Por un gobierno capaz, competente y profesional
Yo imagino otro Sonora en que los servicios públicos sean eficientes y profesionales. En donde el pavimento de las calles sea de calidad, donde haya medicinas en el Isssteson, donde los maestros no suspendan clases; donde el presupuesto se maneje con honestidad y con apego a las reglas; donde el personal esté calificado para el puesto y donde trabajen los mejores de nuestros profesionistas. Para ello se requiere una política de profesionalización del personal de las dependencias de gobierno que sea reclutado por medio de convocatorias y concursos de selección; que sea escogido por un comité y donde se busquen los mejores candidatos. Entonces tendrá sentido estudiar y ser mejores ciudadanos; entonces tenderemos una administración pública competente y profesionalizada.

*Profesor-investigador de El Colegio de Sonora. nicolas.pineda.p@gmail.com