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FOTO DE LA SEMANA: “Catedral de Buenos Aires”

La imagen fue capturada por Zulema Trejo.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Crónicas de la vida cotidiana

Álvaro Bracamonte Sierra*

La batería apenas alcanzaba para encender el carro y, en prevención de su inminente agotamiento, acudo a reclamar la garantía correspondiente. Después de un tedioso procedimiento que incluye desmontarla y entregarla al personal del área de devoluciones, expiden un comprobante que debe presentarse en otra sección para ultimar el trueque.

En este sencillo trámite ha pasado más o menos hora y media y ya el fastidio empieza a hacer presa de mi paciencia. La sorpresa es mayúscula al recibir la información de que el tipo de acumulador requerido ya no está en existencia y que, si bien va, en cinco o seis días estará disponible. Sin más remedio regreso a devoluciones por la mermada batería para volver a montarla; todo ello en medio de una desbordada frustración. La conclusión es que pese a que dicha empresa es una franquicia trasnacional, en México, opera en los hechos como cadena del tercer mundo. Tener casi una semana sin vehículo me dio la oportunidad de utilizar otros medios de transporte.

Narraré dos episodios interesantes que revelan algo de lo que ocurre en nuestra sociedad; ambos sucedieron en un taxi: 1. Tomé el taxi en la esquina de Pino Suárez y bulevar Hidalgo. Mi primera sorpresa es que el conductor no es el típico chofer sino una conductora. Su amabilidad y buen trato llaman rápidamente mi atención; pregunto por la tarifa: 70 pesos, me dice, y pago en el momento. En el camino me platica lo que le encanta su trabajo pues conoce a mucha gente y los ingresos que obtiene le permiten sobrellevar dignamente el gasto familiar. A punto de llegar al lugar solicitado, la mujer saca 20 pesos y me los da, diciendo: “Lo justo es lo justo; lo correcto es cobrarle 50 y no 70 como originalmente le indiqué”. Al bajar le di las gracias y la felicité por su acción pero sobre todo por el gusto con que realiza su oficio y lo feliz que la hace, como ella misma lo expresa. Me quedé pensando que “no todo está podrido en Dinamarca”.

2. En una segunda oportunidad tomé un taxi en la esquina del bulevar Navarrete y Solidaridad (donde hasta hace poco se ubicaban las flamantes oficinas del Comité Municipal del PAN); voy al hotel Lucerna, le indico rápidamente al taxista, quien en esta ocasión era del sexo masculino. Paso de inmediato a la pregunta obvia de cuánto iba a cobrar; fueron setenta pesos que pagué sin mayor trámite. Dado que asistía a una comida cuyo protocolo sugería vestimenta formal, el atuendo portado me hacía lucir más o menos elegante. Supongo que por la temporada que atravesamos el chofer dedujo que era un alto funcionario público o iba en vías de tomar posesión de algún puesto en el nuevo Gobierno; así me lo insinuó. Nada de eso, le reviré. Sin embargo, la charla derivó en asuntos cercanos a esa temática: dijo que era priista de toda la vida pues su papá militaba en el ex partidazo, pero insinuó que en comicios pasados había apoyado a Fox y a otros no priistas. En junio voté por Claudia Pavlovich y por “El Maloro”, me comentó, con un tono de orgullo inocultable; “les di mi voto con la esperanza de que terminen con todas las triquiñuelas de los panistas”, y remató: “Estoy esperando que echen a la cárcel a unos cuantos rateros, se lo merecen”.

Por mi parte alcancé a comentarle que la gobernadora está en una encrucijada pues si persigue a los presuntos ladrones de la administración padresista tendrá que echarle el guante también a ex munícipes priistas que durante su gestión incurrieron en desaseos similares a los que hoy se acusa a los blanquiazules estatales. El chofer, ya entrado en gastos, remató: “Yo no sé qué pasó en otros municipios, a mí me preocupa Hermosillo y yo quiero ver que ‘El Maloro’ y Claudia arreglen las cosas aquí en la capital. Les doy seis meses a lo mucho para que hagan algo; si al término de ese periodo no se ve nada, seguramente perderán las elecciones próximas y por primera vez ganaría un candidato independiente”.

Concluí para mis adentros: “Justamente ese es el desafío que enfrenta el gobierno de Claudia Pavlovich”.

*Doctor en Economía. Profesor-Investigador de El Colegio de Sonora