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FOTO DE LA SEMANA: “Monarcas”

La imagen fue capturada por Inés Martínez de Castro.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Resguardando la calidad

Zulema Trejo Contreras*

Una mañana, al transitar por una avenida que prácticamente cruza la ciudad, me topé con un bloqueo inesperado a la altura de la Universidad del Estado de Sonora. Con vallas metálicas blancas, el acceso a la cuadra que ocupa esta institución estaba cerrado por sus cuatro costados, de modo que los transeúntes, que desconocemos la zona, nos vimos en la necesidad de dar vuelta por varias calles hasta que pudimos retomar la ruta hacia el sitio a donde nos dirigíamos. Ese mismo día hacia media mañana las bocacalles bloqueadas recibieron a grupos de personas que protestaban. Al día siguiente las vallas metálicas no sólo seguían en su lugar, sino que el perímetro se había ampliado una cuadra más y helicópteros pasaban regularmente por el reducido espacio aéreo de la zona bloqueada.

El siguiente fin de semana la historia se repitió con algunas variantes. No se presentaron grupos de protesta y tampoco helicópteros. El despliegue que implicó el bloqueó de dos cuadras cerrando el acceso a la UES sin duda era para despertar la curiosidad de cualquiera que estuviera ahí, pues uno no puede menos que imaginarse que hay algún tipo de peligro si la policía cierra de forma tan hermética el acceso a una institución de educación superior. Guardadas las distancias, uno podría suponer que en la universidad del estado había uno de esos tiroteos que desafortunadamente se han vuelto recurrentes en las escuelas de Estados Unidos.

Sin embargo, en la UES no había ningún tiroteo ni fuga de gas ni peligro de derrumbe de los edificios ni emergencias médicas. En los edificios de esta institución lo que había era un examen para docentes de educación media, que de acuerdo con la reforma educativa aprobada en 2013 deben llevarse a cabo para garantizar la calidad de la educación que recibimos los mexicanos. Dado que la aplicación del examen ocasionó protestas al punto de que las autoridades tuvieron que bloquear los accesos a la UES, es evidente que hay inconformidad entre los profesores que deben evaluarse; si la oposición es válida o no, es una cuestión cuyo debate conducirá indudablemente a un callejón sin salida porque para quienes se oponen a la realización de este examen su postura es válida, en tanto que para aquellos que están de acuerdo con examinarse, su postura también es válida, por consiguiente no tiene sentido discutir la validez o invalidez de las dos posturas.

Lo que sí es necesario poner en el tapiz de la reflexión es la calidad de la educación que se da a los mexicanos a través del sistema de educación gratuita. También es necesario reflexionar en torno a cómo se puede medir esta calidad. Es posible que la mayoría de nosotros hayamos escuchado comentarios del tipo “apenas sabe leer”, “tiene muy mala ortografía”, “no sabe redactar”, “no le enseñaron tal y cual cosa”, “nunca vi que hiciera tareas”, etcétera, en referencia a la preparación de los estudiantes que egresan de los niveles básico, medio, y medio superior. Las comparaciones entre “lo que me enseñaron a mí y lo que les enseñan a ellos” es una frase que regularmente escuchamos cuando el tema de la educación sale en alguna plática.

Menciono lo anterior porque esos fragmentos de conversación y otros parecidos son indicios de que algo pasa en el sistema educativo mexicano, quizá ese algo es que el número de estudiantes que ingresan a las escuelas primarias, secundarias y bachilleratos se ha incrementado tanto que a fin de atenderlos a todos se ha descuidado la calidad de la enseñanza; puede ser también que el empleo para profesionistas que egresan de las universidades se haya reducido tanto en sus propios campos de trabajo, que éstos se hayan visto forzados a integrarse a la docencia y debido a ello personas que no recibieron formación para hacerlo se encuentren impartiendo clases. Tal vez lo que falte sean programas de educación continua para los docentes…

El problema de la educación en México tiene muchas facetas, quizá alguna o algunas puedan detectarse por medio de un examen, pero es evidente que el examen no corrige los fallos del sistema educativo; puede detectar algunos, eso es innegable, pero para corregirlos se requiere de otras estrategias que pueden diseñarse e implementarse a partir de los resultados obtenidos en los exámenes.

*Profesora-investigadora de El Colegio de Sonora.