» Convocatorias

  • victoria-613 De luto El Colson »

    La comunidad del Colson expresa sus condolencias a familiares y amigos de Amelia Arcenia Arzate Pineda (09/01/1940-23/03/2016), conocida por todos como “Victoria”. Ella ingresó a trabajar a [...]

  • seminarionog-598 Seminario sobre Desarrollo Humano en la Región Transfronteriza Sonora-Arizona »

    Para enriquecer aún más la discusión sobre los objetivos del Seminario sobre Desarrollo Humano en la Región Transfronteriza Sonora-Arizona 2015-2016, el SDHT continuará su cuarta [...]

» Novedades Editoriales

  • violenciainter-612 Violencia interétnica en la frontera norte novohispana y mexicana. Siglo XVII-XIX »

    Violencia interétnica en la frontera norte novohispana y mexicana. Siglo XVII-XIX. Editorial: El Colegio de Sonora, El Colegio de Michoacán, A.C. UABC

  • lacondiciones-607 Las condiciones de la participación social en la educación. Alcances y límites »

    Las condiciones de la participación social en la educación. Alcances y límites coordinado por el doctor Marcos Jacobo Estrada Ruiz.

  • travezias-607 Travesías azarosas. Relato demográfico del siglo XX sonorense. »

    Travesías azarosas. Relato demográfico del siglo XX sonorense, coordinado por la doctora Ana Lucía Castro Luque.

FOTO DE LA SEMANA: “Energía”

La imagen fue capturada por Ana Sánchez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

vialibre-613

Invertir en las ciudades

Álvaro Bracamonte Sierra*

El viernes y sábado de la Semana Mayor varios diarios de circulación nacional, editados en la Ciudad de México, compartieron una imagen conocida del antiguo Distrito Federal: ejes viales y calles vacías o semivacías. Lo mismo ocurrió en Hermosillo, y quienes no pudieron salir a la playa o a la sierra tuvieron la oportunidad de disfrutar la sobria soledad de bulevares y avenidas principales. Realmente luce bonita la ciudad en esas condiciones. Uno piensa que así debería ser siempre, pero evidentemente es imposible ante el implacable proceso de urbanización que experimenta el estado de Sonora y el país en general. La urbanización es, de hecho, un fenómeno mundial. De acuerdo con Luiselli y Provencio (2016) el siglo 21 será el primero universalmente urbano.

Desde 2007 la mayoría de los habitantes del mundo vive en ciudades. México es parte destacada de esa tendencia: la población se concentra más y más en las grandes zonas metropolitanas; en estas aglomeraciones habitan entre 85 y 90 millones de mexicanos. En Sonora, sólo en Hermosillo, Ciudad Obregón, Nogales y San Luis Río Colorado vivimos alrededor del 60 por ciento de los habitantes del estado. Esto no era así hace unos cuantos años. Los autores referidos consideran que esta evolución es esencialmente una buena noticia, pues ello pone a México en el umbral de la prosperidad económica y social. Dicho de otra manera, las ciudades lideran el crecimiento y el desarrollo y al mismo tiempo constituyen la plataforma para una adecuada inserción en la globalización de la economía mundial. Sostienen que las ciudades juegan un papel “cada vez más preponderante (…) son los verdaderos motores de la innovación y el crecimiento económico. Las ventajas de las economías de aglomeración, la densidad de los mercados de consumo, así como la acumulación de conocimientos, capital humano y financiero en un territorio, hacen cada vez más claro que la inserción exitosa a la globalización, implica contar con ciudades competitivas, accesibles, bien equipadas, sostenibles y conectadas a la inmensa y creciente red de las comunicaciones instantáneas”.

Tales consideraciones derivan en una recomendación estratégica: en la agenda nacional y regional deberá ponerse mayor atención al equipamiento, la provisión de vivienda y suelo urbanizable, el transporte público, el medio ambiente y el agua, así como a la conectividad, la educación, el combate a la pobreza y la seguridad urbana. En síntesis, Luiselli y Provencio indican que frente a la creciente e imparable urbanización se impone una mayor inversión en zonas urbanas para poder beneficiarse de la globalización. Traigo a cuento esta discusión, notoriamente académica, a propósito de los casi tres mil millones de pesos que la administración de Claudia Pavlovich destinará este año a la rehabilitación y reconstrucción de la red de carreteras rurales de la entidad, mismas que, como es ampliamente conocido, se hallan en condiciones lamentables. Sobre este asunto, un alto funcionario estatal ventiló lo que el directivo de una agencia de consultoría financiera insinuara acerca de que tal inversión era una mala decisión y que se obtendrían mejores dividendos si el recurso se ejerciera en equipamiento urbano.

A simple vista la observación del consultor parece correcta; sin embargo, el asunto no es tan sencillo, pues deja de lado varios aspectos importantes: en primer lugar, la reparación de las carreteras rurales beneficia directa e indirectamente a las ciudades, dado que en su mayor parte son agrociudades nacidas del empuje agropecuario sonorense. En segundo término, habilitar esas carreteras agilizaría el tráfico de materias primas, lo que reduce los costos de transportación y, en consecuencia, mejoraría el margen de ganancia de los productores que con frecuencia batallan con la venta de sus cosechas o bien con el caprichoso clima que merma sus ingresos. En tercer lugar, es de esperarse que la inversión elevada será solo en este año, de tal manera que en los siguientes la prioridad podrá ser el equipamiento urbano que, como se dijo, es fundamental para el desarrollo local.

*Doctor en Economía. Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.