» Convocatorias

  • convocatoria-622 3er Congreso Internacional Sustentabilidad y Cambio Climático »

    La Universidad Autónoma del Estado de México en coordinación con El Colson y otras instituciones convocan al 3er Congreso Internacional Sustentabilidad y Cambio Climático a [...]

  • cursos-621 Cursos y talleres de actualización en Ciencias Sociales »

    Para brindar las herramientas necesarias para profesionalizar el trabajo de los estudiosos de las Ciencias Sociales, El Colegio de Sonora, a través de la Coordinación [...]

» Novedades Editoriales

  • sonora-599 Sonora violenta. Género, mujeres y feminicidio »

    Disponible en versión electrónica en http://www.codice21.net/libreria-codice21/?orderby=date  

  • deudas-590 Deudas en estados y municipios »

    Disponible en versión electrónica en http://www.codice21.net/libreria-codice21/?orderby=date  

  • fugas-619 Fugas de agua y dinero. Factores políticos- institucionales que inciden en el desempeño de los organismos operadores de agua potable en México. »

    Fugas de agua y dinero. Factores políticos- institucionales que inciden en el desempeño de los organismos operadores de agua potable en México. Editorial: El Colegio de [...]

FOTO DE LA SEMANA: “Sin vergüenza”

La imagen fue capturada por Ana Rosa Sánchez

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

observatorios-624

La frontera Sonora-Arizona: construcción de un espacio de riesgo mortal

Rolando Díaz Caravantes.*

De acuerdo con los datos de la Organización Human Borders, en el periodo 2001-2013 murieron 2,184 personas en tránsito por la frontera del sur de Arizona. El número de migrantes muertos en el sur de Arizona aumentó más del doble de 2001 a 2002; a partir de ese año la cifra fue en ascenso. La mayor parte de estas personas cruzaron por lo que se conoce como la Ruta del Pacífico, que incluye en su paso ciudades de Sonora como Ciudad Obregón, Hermosillo, Navojoa y Guaymas.

Como se ha estudiado, este incremento de las muertes en la frontera resultó de las políticas migratorias implementadas por el presidente estadounidense William Clinton, que consistieron en el aumento de presupuesto y de personal de la Patrulla Fronteriza a partir de 1993 y en la implementación de operativos como la Operación Bloqueo, Operación Guardián y Operación Escudo, a partir de mediados de la década de los noventa. Estos operativos concentraban al nuevo personal en los corredores más transitados por los migrantes: San Diego, El Paso, la parte central de Arizona y el sur de Texas.

Las operaciones de la década de los noventa tuvieron el fin último de detener el flujo de migrantes por los puertos de entrada tradicionales. Sin embargo, estos puertos y sus respectivos muros apenas representaban pequeños segmentos de la frontera entre México y los Estados Unidos, por lo que el aumento de vigilancia en estas zonas fue ensamblado con barreras geográficas naturales, como montañas y desiertos abrasadores, para disuadir el cruce de indocumentados. A principios de 1993 se encargó a Laboratorios Nacionales Sandia un estudio de nuevos métodos para aumentar la seguridad en la frontera; el estudio recomendó que la Patrulla Fronteriza se enfocara en la prevención de las entradas ilegales, disuadiendo a las personas de migrar, en lugar de tratar de detenerlos en la frontera o en el interior del país. Esta recomendación se convirtió en el fundamento de la política “prevención por disuasión” (prevention-through-deterrence), que aprovechaba las barreras geográficas naturales, tales como montañas y desiertos, para disuadir la migración indocumentada. Esta política produjo un incremento en las muertes por causas ambientales: hipotermia en las montañas y deshidratación y golpe de calor en los desiertos.

Como resultado de estas operaciones que cerraron el flujo de migrantes por las ciudades habituales de cruce, el tráfico de migrantes fue empujado a zonas inhóspitas de Arizona, creando lo que se llamó el “efecto embudo” (funnel effect). Este efecto se constató con datos de lo que expertos llaman la época previa al efecto embudo (1990-1999), década en que se recuperaron 125 cuerpos sin vida en el condado de Pima, frente a 802 cuerpos recuperados en el quinquenio en el que ya se había advertido dicho efecto (2000-2005).

No obstante el evidente espacio de riesgo mortal sociopolíticamente construido en la frontera Sonora-Arizona, los migrantes siguen cruzando por allí. En un estudio realizado en El Colegio de Sonora acerca de la percepción del riesgo de migrantes entrevistados en Ciudad Obregón y Agua Prieta, se encontró que sólo una tercera parte de los entrevistados consideraban las altas temperaturas como un problema para su salud. Nuestras conclusiones apuntan a que en los últimos años, el territorio mexicano se ha constituido, por las condiciones de violencia e inseguridad, en un espacio de riesgo mucho mayor que el desierto, lo cual hace que los migrantes minimicen los peligros de orden climático-ambiental. Por lo anterior, si se quiere que el riesgo climático de la frontera norte de México se perciba, y sobretodo se prevenga, urge atender la inseguridad desbordada en contra de los migrantes en México. Próximamente publicaremos resultados sobre este estudio.

*Profesor-investigador en El Colegio de Sonora.