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FOTO DE LA SEMANA: “Las calles de Pachuca”

La imagen fue capturada por Janeth Schwarzbeck.

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Recolección de basura en Cajeme ¿Cuál es el problema?

Christian Manuel Cruz Archuleta.*

 

En julio pasado se posicionó en la agenda pública del municipio de Cajeme el servicio de recolección de basura, luego de la aprobación del Cabildo de esa municipalidad para que fuera la empresa privada Técnicas Medioambientales de México S.A. de C.V. (TECMED) la que prestara dicho servicio. Sin embargo, tras la reacción de la sociedad y de trabajadores de la Dirección de Recolección de Basura, pareciera que no hubo un consenso claro sobre la problemática, ni de las autoridades ni de los trabajadores de dicha dirección municipal.

En el Censo nacional de gobiernos municipales y delegacionales (2015) que realiza el INEGI cada dos años, el municipio de Cajeme reportó que de manera diaria se producían 345 toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU), es decir, 790 gramos por habitante, que lo mantiene dentro de la media nacional. Entonces, ¿cuál es el problema? Por el discurso dado por autoridades municipales, el problema se contextualiza en dos dimensiones: técnica y presupuestal.

En la dimensión técnica se advierte la referencia a las unidades de recolección de basura, su deterioro y la escasa cobertura; al día de hoy en Cajeme hay 45 unidades en servicio, 12 fuera de circulación por alguna falla mecánica y 14 que ya son chatarra. Es decir, con una inversión para la reparación de dichas unidades, el municipio de Cajeme podría contar con 57 unidades más o menos funcionales. Comparativamente, Hermosillo, que tiene el doble de población, cuenta con 89 unidades –a razón de una por cada 10 mil habitantes–, mientras que Cajeme tiene una unidad por cada 7 mil 500 habitantes, lo que muestra que Cajeme tiene mejor cobertura que la capital en cuanto a capacidad técnica.

Aquí lo preocupante es la factibilidad económica de la concertación que se hizo con la empresa privada. Por cada tonelada que TECMED recolecte, se le pagarán 493 pesos (con IVA), lo que al año representa un ingreso de 62 millones de pesos, cantidad que supera por 8 millones al presupuesto de los 54 millones de pesos asignado en 2015 a la Dirección de Recolección de Basura y a lo invertido en las unidades de recolección de basura.

Por otro lado, se advierte que del año 2012 al 2014 se incrementó en 82 toneladas la producción de basura. De seguir con esta inercia, cada dos años se estará incrementando en alrededor de 15 millones el pago a TECMED. Sería utópico tratar de detener la producción de basura para evitar dicho incremento, ya que la dinámica poblacional sigue en aumento y la basura puede ser un indicador del consumo que va relacionado con los ingresos. Por lo tanto, no podemos disminuir los ingresos económicos para que baje la variable de la basura, o proyectar una disminución en la población.

Este asunto público puede analizarse desde muchas vertientes; sin embargo, como un primer acercamiento a la información disponible, se puede concluir que hubo un mal diagnóstico del problema, lo que conlleva consecuentemente a una mala solución, o por lo menos a una percepción sesgada de alternativas distintas a la concertación. Es momento de repensar los costos y beneficios de esta decisión gubernamental con una administración adecuada de recursos, que no redunde en el costo de los cajemenses y sin sacrificar el proyecto de modernización del servicio.

*Estudiante de M.C.S. con especialidad en Análisis y evaluación de políticas públicas en El Colegio de Sonora. ccruz@posgrado.colson.edu.mx