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FOTO DE LA SEMANA: “…en la sierra”

La imagen fue capturada por Ana Rosa Sánchez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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El sueño americano

Zulema Trejo Contreras.*

La frase: “el sueño americano” fue acuñada por el historiador James Truslow Adams en su libro American Epic publicado en 1931; en ese momento la frase aludía a la capacidad de los ciudadanos de obtener una vida próspera únicamente  a través de su trabajo, y como resultado de su esfuerzo personal. La frase se acuñó en un contexto que la legitimaba totalmente, ya que si bien la crisis de 1929 estaba en su segundo año, la frase no estaba referida a la situación del momento, sino a la época de esplendor de las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX, cuando los patriarcas de las familias como los Vandervilt, Rockefeller, Morgan, Kennedy entre otros, con base en su esfuerzo, perseverancia y destreza crearon grandes fortunas.

Las historias de estos magnates, que desde la pobreza se elevaron hacia la riqueza, constituyó la prueba fehaciente de que cualquier persona, sólo a partir de su trabajo y habilidades, podía llegar al mismo lugar que ellos. El sueño americano implicaba trabajar duro para hacerlo posible y ese trabajo debía hacerse de forma individual, cada persona tenía que hacerlo por sí misma. Otra cuestión aunada al sueño americano era que la posibilidad del ascenso social estaba ligada al nivel de fortuna adquirida, carecía de importancia de qué familia se proviniera o qué preparación intelectual se tuviera.

La alusión constante de Donald Trump al sueño americano vuelve a traer al primer plano la posibilidad de ascender en la escala económica y social a través del trabajo constante e individual. En este caso la constatación de que el sueño americano es posible la constituye el mismo Donald Trump, que siempre ha vendido la imagen de sí mismo como producto del sueño americano, es decir, así como él logró lo que tiene con su trabajo, cualquiera puede conseguir lo que se proponga a condición que ponga todo su empeño en ello y no se detenga ante ningún obstáculo.

Sin embargo lo que se olvida, o no se quiere recordar, es que Trump poco o nada tiene que ver con un hombre que se hizo a sí mismo. Él es hijo de un exitoso empresario inmobiliario, cuya empresa Elizabeth & Son, pasó a ser de su propiedad en 1971, a la cual él renombró como Trump organization. El próximo presidente de Estados Unidos estudió en la Escuela de Negocios de la Universidad de Pensilvania; este historial no tiene nada que ver con la trayectoria de los magnates estadounidenses que se hicieron a sí mismos.

*Profesora-investigadora en El Colegio de Sonora.