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FOTO DE LA SEMANA: “Encandilada”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

fidel

Se fue el comandante

Zulema Trejo Contreras*

Al pensar en sinónimos generalmente nos referimos a palabras que se escriben de forma diferente pero tienen un mismo significado. La segunda mitad del siglo XX le dio un nuevo significado al término sinónimo porque empezó a usarlo para comparar personas o hechos con palabras, es decir, en lugar que una palabra fuese sinónimo de otra, alguna palabra se convirtió en sinónimo de una persona o algún acontecimiento. Los ejemplos proliferan en todos los ámbitos sociales, tanto para reforzar lo negativo como lo positivo. Por ejemplo suele considerarse que Pinochet es sinónimo de violencia y represión; Benito Juárez es sinónimo de patriotismo, Ronald Regan sinónimo del neoliberalismo; Catalina la grande de Rusia es considerada sinónimo del despotismo ilustrado, entre muchas otras comparaciones.

La cuestión del nuevo uso que se le da al sinónimo viene a colación por el fallecimiento de Fidel Castro día de ayer. Fidel apareció en el primer plano del escenario latinoamericano a raíz del  fallido asalto al cuartel de Moncada en 1953, por el cual fue juzgado y sentenciado a prisión. El juicio a Castro Ruz y su decisión de actuar cómo su propio abogado originó al primer discurso que se le conoce: “La historia me absolverá”, pronunciado ante los magistrados que lo juzgaban por liderar el ataque al cuartel de Moncada. En este alegato  de Castro Ruz se marcan la líneas generales de lo que habría de ser su posterior trayectoria política.

A raíz del triunfo de la revolución cubana en 1958 o 1959, según se prefiera, puesto que los guerrilleros entraron en la Habana durante ese periodo de transición entre el año que se va y el que llega. A partir de ese momento Fidel Castro se convirtió en sinónimo de revolución, de triunfo sobre la tiranía, de revolucionario, líder triunfante; las comparaciones positivas siempre fueron al parejo de las negativas: sinónimo de dictador, opresor, demagogo, antidemocrático, líder senil. La larga senda que lo llevó desde las montañas cubanas hasta la capital de la isla, sin duda volverá a ser revisada por las más diversas ciencias sociales y humanas; se estudiará su trayectoria política, sus discursos, se pondrá en el tapete de la polémica cada decisión que tomó, sus actuaciones al frente de la guerrilla y el gobierno cubano.

La historia no juzga, los historiadores no son ni serán el tribunal ante el que Fidel afirmó que la historia lo absolvería. Lo que sí hará la historia es buscar explicaciones para su liderazgo y actuación al frente del gobierno cubano.

 

*Profesora-investigadora en El Colegio de Sonora.