» Convocatorias

  • simposiohist-635 XLII Simposio de Historia y Antropología Edición Internacional.Tema: MUJER, GÉNERO Y FAMILIA »

    La Universidad de Sonoraa través del Departamento de Historia y Antropología, en colaboración con El Colegio de Sonora, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, [...]

» Novedades Editoriales

  • Portada-La-industria-automotriz La Industria Automotriz en México. Relaciones de Empleo, Culturas Organizacionales y Factores Psicosociales »

    La industria Automotriz en México. Relaciones de Empleo, Culturas Organizacionales y Factores Psicosociales. Coordinadores: Alex Covarrubias Valdenebro, Sergio A. SAndoval Godoy, Graciela Bensusán Areous, Arnulfo [...]

FOTO DE LA SEMANA: “Encandilada”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

trump

Trump y la clase política mexicana

Álvaro Bracamonte Sierra.*

Hace unos días asistí a un foro cuyo tema central tocaba las perspectivas de los migrantes mexicanos en la era Trump. El discurso racista del magnate tiene un destinario claro: los mexicanos indocumentados, quienes a los ojos de muchos estadounidenses de raza blanca son los causantes de la precariedad económica que experimenta la clase media de ese país. Las noticias sobre escenas de hostigamiento hacia los migrantes han crecido tras el triunfo republicano. El temor se ha alojado entre muchos de nuestros connacionales, situación que empieza a generalizarse dado que no importa su situación legal. Los candidatos a ocupar las oficinas de seguridad del próximo Gobierno refuerzan la desazón de la comunidad hispana. Además, que la agenda comercial se le encargue a un conocido anti TLC hace pensar que los problemas para México podrían tornarse realmente inmanejables habida cuenta de que, desde hace más de tres décadas, el proyecto de país se tejió en torno a la integración económica con el vecino. Hay incluso quienes afirman que el TLC se ideó en México como muro de contención de eventuales gobiernos antiliberales y proteccionistas. Quién hubiera imaginado que serían los norteamericanos los que intentarían minar el tratado comercial. En el referido foro, organizado por colegas del Programa de Estudios Trasfronterizos de El Colegio de Sonora, las amenazas presentes tanto en la cuestión migratoria como en lo comercial ambientaron el intercambio de ideas y reflexiones. Uno de los ponentes expresó que él no se sentía tan apesadumbrado; explicó, para documentar su tranquilidad, que las políticas antimigratorias y neoproteccionistas anunciadas por Trump en la campaña realmente no se aplicarían. Dijo ser optimista sobre el futuro y convencido de que la difícil coyuntura se recordará, al paso de los años, como una desagradable anécdota.

En la sesión de preguntas y comentarios, uno de los asistentes discrepó del optimismo del  conferencista. Comentó, palabras más, palabras menos, que su pesimismo no tenía relación con las estrategias de seguridad fronteriza que aplicaría Donald Trump, sino que se basaba en el hecho de que la compleja coyuntura tomaba al país en las horas más bajas de su historia: “Tenemos una economía que no crece y no genera empleos, un país donde la desigualdad y la pobreza laceran la dignidad de la mitad de los mexicanos; donde la galopante delincuencia e inseguridad paralizan a los ciudadanos; una nación donde la opacidad, la impunidad y la corrupción dinamitan toda posibilidad de construir una economía competitiva y dinámica y, sobre todo, una clase política desacreditada que no está a la altura de los desafíos del momento”. El país tendrá que transformarse en los años por venir, esto parece a todas luces inevitable; se trataría de un cambio necesario y urgente precipitado por la llegada de Trump a La Casa Blanca. La posibilidad de que el cambio implique un giro del modelo de desarrollo hacia el mercado interno, desplazando Ia orientación exportadora emprendida a mediados de los ochenta, es real. Si este sendero adquiere claridad, habrá que disponerse a desempolvar viejos libros para refrescar las premisas en las que se sostenía el modelo nacionalista que alguna vez defendieron Cordera y Tello en un texto clásico publicado en 1982: La disputa por la nación (Siglo XXI Editores). Volver a lo básico, fomentar el consumo nacional, tendrá que ser parte medular en una agenda alternativa frente al modelo exportador. Si no pasa nada extraordinario, pronto esta narrativa tomará vuelo y los países que han sostenido su desarrollo en la industria local estarán en mejores condiciones para salvar las turbulencias de los años por venir. La Cuba de Fidel se mantuvo, quizá porque no le quedaba de otra, fiel al modelo sostenido por factores internos. Con la metamorfosis que experimentará la rueda de la historia, no es descabellado imaginar un mejor futuro para esa sufrida economía. Si cristaliza este horizonte, entonces, a contrapelo del alegato de Vargas Llosa, la historia absolverá a Fidel.

*Doctor en Economía. Profesor-Investigador de El Colegio de Sonora.