» Novedades Editoriales

  • foto-novedades La sierra y el viento »

    Gerardo Cornejo Murrieta.  

  • Portada-La-industria-automotriz La Industria Automotriz en México. Relaciones de Empleo, Culturas Organizacionales y Factores Psicosociales »

    La industria Automotriz en México. Relaciones de Empleo, Culturas Organizacionales y Factores Psicosociales. Coordinadores: Alex Covarrubias Valdenebro, Sergio A. SAndoval Godoy, Graciela Bensusán Areous, Arnulfo [...]

FOTO DE LA SEMANA: Te doy esquina

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

PANEL OCAnA 3

Homenaje al Dr. Samuel Ocaña García, gobernador fundador de El Colegio de Sonora

 Marco Antonio Cubillas Estrada.*

Licenciada Claudia Pavlovich Arellano, gobernadora del Estado de Sonora

Doctor Samuel Ocaña García, ex gobernador de nuestro estado

Doctora Gabriela Grijalva Monteverde, rectora de El Colegio de Sonora

Distinguidas amigas y amigos que nos acompañan en esta trascendente ceremonia

Hoy estamos reunidos aquí para celebrar el 35 aniversario de la fundación de El Colegio de Sonora, cuestión que satisface y enorgullece a todos los sonorenses, pero en especial a quienes, por azares del destino, nos tocó ver y apoyar el nacimiento de esta recia institución y continuar cerca de ella durante el tiempo de su consolidación.

Particularmente a mí, como secretario de Planeación del Desarrollo del Gobierno del Estado, me correspondió apoyar su nacimiento en tres aspectos que me parecen importantes: el primero fue conocer y entender el proyecto y sus alcances en voz de su promotor, el maestro Gerardo Cornejo Murrieta. El segundo fue encontrar recursos presupuestarios para su nacimiento, y el tercero, llegar a acuerdos con la familia Camou para acordar los pagos que habríamos de hacer para adquirir estás maravillosas casas  donde hoy se encuentran Radio Sonora y el Colegio de Sonora.

Recuerdo que el ingeniero Marco Antonio Camou comentó con el doctor Ocaña la posibilidad de que el Gobierno del Estado adquiriera estos inmuebles, de gran valía para él y para su familia porque les habían pertenecido desde muchas generaciones atrás y pretendía que conservarán su diseño arquitectónico original, característico del centro de la capital sonorense.

El Dr. Ocaña aprobó la compra y de inmediato solicitó al Instituto de Antropología e Historia, representado en Sonora en ese entonces por la señora Cintia Radding de Murrieta, un levantamiento y un dictamen con las recomendaciones que debían seguirse durante su restructuración para uso educativo.

Gerardo Cornejo coordinó todas estas tareas y tomó posesión de esta casona junto con el escaso grupo de investigadores que se iban contratando, mientras, al mismo tiempo, continuaban los trabajos de remodelación y adecuación para las tareas académicas.

Esta institución es un legado fundamental de dos hombres que supieron interpretar su tiempo y sus deberes para el futuro: el maestro Gerardo Cornejo Murrieta y el Dr. Samuel Ocaña García, promotores incansables de la educación y la cultura.

Pero eso fue solo el principio; después vendría el largo proceso constructivo de esta institución en todos sus órdenes, que fue posible gracias al valor y a la visión de sus rectores y gracias al apoyo de los gobernadores de Sonora y de las instituciones federales respectivas.

Así como esta institución tan importante para la población estudiosa de Sonora, el doctor Samuel Ocaña García promovió, construyó y consolidó otras 45 instituciones o macro-proyectos que han quedado como legado de su gobierno para las futuras generaciones.

Un breve repaso nos dará una idea de la generación de instituciones que se dio en esos seis años:

En Educación, ocho, entre las que resaltan el Cesues y el Fondo de Crédito Educativo. En Investigación, seis, entre las que resaltan El Colegio de Sonora, el CIAD y el Instituto de Acuacultura. En Cultura, 18, entre las que resaltan: Radio Sonora, Canal 6, Casa de la Cultura de Hermosillo, Casa de la Sociedad Sonorense de Historia, Museo de Sonora, Recinto y Festival Alfonso Ortiz Tirado en Álamos, reedición de volúmenes de obras sonorenses y la gestación de la Historia General de Sonora, coordinada por el Colegio de Sonora. En Salud, el Hospital Infantil de Sonora. En Industria, la planta Ford de Hermosillo. En lo Agropecuario, 9 presas en igual número de municipios y la base sustantiva del Canal Fuerte-Mayo. En Desarrollo Urbano, 14 palacios municipales, El Palacio Administrativo en Hermosillo y el Centro de Usos Múltiples (CUM), etcétera.

Desde mi punto de vista personal y en relación a las responsabilidades que tenía a mi cargo en la Secretaría de Planeación del Desarrollo, me gustaría hacer énfasis en dos legados importantes del gobernador Ocaña:

1.En relación con la planeación del desarrollo de Sonora, el Dr. Ocaña fue un entusiasta seguidor e impulsor de la previsión y disciplina a que obliga esta técnica. Desde que era candidato en campaña, integró el equipo que habría de elaborar el Plan, mismo que se concluyó al finalizar la campaña política y que sentó las bases para la preparación y presentación de la Ley Estatal de Planeación que todavía nos rige. Ese equipo de trabajo  estaba coordinando por Salvador Ortiz Pérez, Carlos Ocaña García y un servidor, y lo integraba, por sectores, un grupo de jóvenes especialistas que después serían los funcionarios responsables de poner en práctica dicho Plan en cada dependencia.

2.En relación con el manejo de las finanzas públicas de Sonora, el Dr. Ocaña dio un ejemplo clarísimo de responsabilidad, honradez e ingenio creativo, pues se ajustó estrictamente a los presupuestos aprobados y generó ahorros substanciales que dieron fluidez a las funciones operativas públicas, se construyeron decenas de nuevas instituciones y se implementaron proyectos que impulsaron el desarrollo de todos los sectores de la economía  y de la sociedad del estado.

Su participación personal en el manejo presupuestario y financiero todavía me sigue pareciendo asombroso, pues estaba enterado y al pendiente de todas las necesidades de las dependencias y procuraba que estas se ajustaran a lo presupuestado y que además generaran ahorros para enfrentar contingencias.

Cada año, antes de elaborar el presupuesto, se reunía conmigo y con cada dependencia a revisar lo que habían gastado cada una de ellas y lo que estaban proponiendo para el año siguiente, discutiendo con los titulares de cada área sobre las justificaciones de sus nuevas solicitudes y obviamente convenciéndolos de la necesidad de no incorporar más empleados ni aumentar el gasto corriente.

Así fue como financió, sin pedir créditos, los nuevos proyectos e instituciones que se crearon en Sonora en todos esos años. Desde luego que se utilizó el crédito, pero este fue para resolver problemas de liquidez del año y se pagó ese mismo año o en los primeros dos meses del año siguiente, antes de cerrar la contabilidad. Por eso es que no aparecen en las cuentas públicas montos de pago de pasivos de largo plazo, puesto que se liquidaban cada año. Solo se contrató un crédito grande con Banobras para la construcción de las 9 presas, para la construcción del CUM y para la construcción de edificios públicos en Hermosillo y los palacios municipales, pero esta deuda se empezó a liquidar dentro del mismo periodo de gobierno.

Durante este periodo se tuvo un promedio anual de gasto corriente de 74 por ciento, y de 26 por ciento del gasto de inversión, habiéndose acumulado un incremento real del producto interno bruto de Sonora de 17.2 por ciento, lo que dio lugar a un promedio anual de incremento del PIB estatal del 3.4 por ciento. Esto, a pesar de que la inflación acumulada de ese sexenio fue de 339.7 por ciento teniendo un promedio anual de 56.6 por ciento. Solamente un año se rompió la inflación de dos cifras y fue en 1983 en que subió a tres cifras con un 104.2 por ciento.

¿Cómo pudo hacer tantas cosas tan importantes un gobierno frente a tantas limitaciones y obstáculos?

 Pues pudo, y pudo muy bien, porque estaba al frente de ese gobierno un hombre incansable, comprometido con los sonorenses, inteligente y con una gran capacidad de dialogo y convencimiento. Eso es lo menos que se puede  decir de este gran sonorense con quien tuve el honor de colaborar: el Dr. Samuel Ocaña García.

 Muchas gracias.