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FOTO DE LA SEMANA: “Protesta en NYC”

La imagen fue capturada por Ramiro Antonio López.

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Compañeras de la muerte

Zulema Trejo Contreras*

A lo largo de la historia, la humanidad se ha visto asolada por un sinfín de enfermedades que en su momento fueron catalogadas como desconocidas debido a que era la primera vez que se presentaban en tal o cual lugar. El ejemplo emblemático de lo anterior es la peste que se presentó por primera vez en Europa el año de 1347, a partir de ahí se convirtió en pandemia, lo que significa que se expandió por todo el territorio europeo y afectó a todo tipo de personas. Los puntos culminantes de la peste se alcanzaron en la segunda mitad del siglo XII, aunque en el siglo XVII en Viena todavía se presentó un gran brote de esta enfermedad.

La viruela fue otra de las enfermedades que en su momento se constituyeron en epidemias de grandes proporciones y fue motivo de miles de fallecimientos, hasta que se elaboró la vacuna que la previno. La viruela se erradicó a nivel mundial hacia finales de los años setenta, debido a las constantes e intensas campañas de vacunación. La viruela junto con la peste bovina son hasta ahora las únicas enfermedades contagiosas que los seres humanos han podido erradicar por sí mismos.

En el siglo XIX, la epidemia que se convirtió tal vez en el mayor flagelo de esa época fue el cólera. Esta enfermedad alcanzó proporciones tan altas que se convirtió en pandemia. De acuerdo a los datos históricos se sabe que hubo tres grandes pandemias de cólera, la primera se produjo en 1827, la segunda en 1829 y la tercera en 1852. Las epidemias de cólera se han constituido en tema recurrente de películas, cuentos, novelas. Algunas de estas historias alcanzaron gran relevancia como la novela de Gabriel García Marqués, El amor en los tiempos del cólera y las películas “Jetzabel” y “Al otro lado del mundo”.

En la década de 1980 la sociedad se encontró frente a una enfermedad desconocida, para algunos la aparición del SIDA puede equipararse a la primera vez que la peste se presentó en Europa y no tanto por el número de muertes o su rápida expansión, sino por el desconocimiento total que se tenía de ella. El SIDA era una enfermedad nueva que acentuó actitudes discriminatorias hacia los grupos de alto riesgo, como la comunidad gay y los consumidores de drogas intravenosas, ya que lo primero que se supo del SIDA era que se había presentado mayormente entre personas que pertenecían a estos grupos, de ahí que muchos grupos sociales culparon a gays y adictos de propagar la enfermedad.

La superación de los prejuicios, malentendidos y por consiguiente de la discriminación hacia las personas infectadas con VIH, retrovirus causante del SIDA, ha implicado una larga lucha sobre todo porque sigue sin comprenderse qué es esta enfermedad y como se contagia. No estoy sugiriendo que actualmente la discriminación a las personas con SIDA tenga la misma intensidad de hace cuarenta años, pero si me atrevo a plantear que todavía quedan rescoldos que apagar en la hoguera del desconocimiento acerca de dica enfermedad.

*Profesora-investigadora en El Colegio de Sonora.