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FOTO DE LA SEMANA: “Entre las rocas”

La imagen fue capturada por Iván Torres.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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¿A quién le confío el agua que utilizo para beber?

María E. Vega.*

El pasado 22 de marzo conmemoramos el Día Internacional del Agua. Bajo el lema “¿Por qué desperdiciar el agua?” este año la Organización de las Naciones Unidas nos invita a tomar conciencia sobre el desperdicio del agua que malgastamos en nuestros hogares.

Siempre hemos escuchado que vivimos en un planeta que esta prácticamente cubierto de agua. Sin embargo, tan sólo 2 por ciento de esa agua es potable y se encuentra disponible para consumo humano. Hoy en día más de 663 millones de personas en el mundo no cuentan con suministro de agua potable en sus viviendas o sus alrededores, situación que reduce la posibilidad de hacerle frente a problemas de salud ante el consumo de agua contaminada.

En Hermosillo, la cobertura de abastecimiento de este recurso vital es actualmente del 98 por ciento, pero a pesar de contar con este importante indicador, según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2015, el 73.7 por ciento de la población esta insatisfecha en términos de la potabilidad del servicio que reciben en sus hogares.

No hace mucho tiempo que los hermosillenses utilizábamos el agua de la llave para beber y realizar todas nuestras actividades cotidianas, incluso aún es posible recordar cuando se veía a los niños en los parques bebiendo agua de mangueras y bebederos públicos. Sin embargo, eso ya es cosa del pasado. La desconfianza que se ha generado acerca de la calidad del agua disponible a través de la red pública ha ocasionado que los ciudadanos opten por comprar agua purificada para beber.

La desconfianza de los hermosillenses a beber agua de la llave no es infundada. Existen múltiples publicaciones donde se discuten problemas de fluorosis, cólera, presencia de metales pesados y muchos otros factores que, sin duda, han influido en la percepción de que la calidad en el agua que se suministra es insuficiente.

Actualmente realizo una encuesta de hábitos de consumo de agua en la ciudad de Hermosillo. Los hallazgos que he encontrado son contundentes:  90 por ciento de los encuestados no consume el agua de la llave para beber y sustituye este consumo por la compra de garrafones de agua purificada.

En promedio, los encuestados afirman haber dejado de consumir agua de la llave desde hace veinte años. ¿Por qué? Entre las razones principales se encuentran la desconfianza en la calidad del agua recibida a través de la red pública y el temor a contraer una enfermedad; también existen razones relacionadas con el sabor y la costumbre de beber agua purificada. La falta de confianza en el agua de la llave está descontextualizada; la encuesta dejó ver que los hermosillenses no tomamos agua de la llave independientemente del lugar (ciudad) en donde estemos.

Con poco más de 310 pequeños locales de purificación y embotellado de agua instalados en el municipio, Hermosillo se ha consolidado no solo como la ciudad del estado con mayor número de purificadoras de agua, sino que ocupa el tercer lugar a nivel nacional con mayor número de purificadoras establecidas por cada 100 mil habitantes. El crecimiento de estas pequeñas empresas, ha subsistido en gran parte ante la percepción ciudadana de la mala calidad del agua potable que sale de la llave.

La preferencia hacia este consumo es claro, sin embargo, en muchos casos el agua purificada no es necesariamente más pura o de mejor calidad que el agua de la llave. Además, aunque no lo parezca, el agua purificada es aproximadamente mil veces más cara que la que recibimos por medio del servicio público.

Sea cual sea la decisión que tomemos en cuanto al consumo de agua para beber, esta se tomará en un vació de información, ya que actualmente no contamos con informes públicos claros y de fácil acceso sobre la calidad del agua, sea de la llave o bien, la que ofrecen las purificadoras de agua.

¿Es probable que podamos volver a tomar agua de la llave? Yo creo que sí.

Ojalá que la conmemoración del Día Internacional del Agua sea un factor que genere la reflexión acerca del valor que le damos al agua y así seamos promotores de fuentes de agua seguras y de calidad para las próximas generaciones.

*Estudiante de Maestría en Ciencias Sociales en el Colegio de Sonora. mvega@posgrado.colson.edu.mx