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FOTO DE LA SEMANA: “Entre las rocas”

La imagen fue capturada por Iván Torres.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Inaudito

Zulema Trejo Contreras.*

Los sucedido durante el desalojo de la carretera a Bahía Kino es un acontecimiento que no debió suceder, en primer lugar porque viola el derecho de los ciudadanos a manifestar su opinión, y aquí no estoy diciendo que las personas que tomaron la carretera hayan tenido o no razón, porque la respuesta para este cuestionamiento se encuentra en la opinión que cada uno de nosotros tenga a ese respecto. A lo que me refiero es al hecho inaudito de que una protesta haya sido disuelta con gases lacrimógenos, balas de goma, golpes, como si las personas que estaban en el bloqueo de la carretera representaran un grave peligro para la sociedad.

Todavía más indignante resulta la conducta del policía que rifle en mano encañona y dispara a los manifestantes. ¿Quién le dio la orden?, ¿o actúo por voluntad propia? Sea cual haya sido el motivo las imágenes que captaron su conducta no mienten, estuvo ahí disparándole a sus conciudadanos, que utilizó balas de goma no cambia los hechos ni les resta gravedad, porque de lo que se trata aquí es de una agresión, y las agresiones siguen siéndolo independientemente del arma agresora.

Los sucesos de la carretera cien, guardadas las distancias, traen a la memoria las imágenes de aquel desalojo otoñal teñido de rojo; en aquel, desafortunadamente las balas no fueron de goma, e, igual que en éste, los supuestos guardianes del orden avanzaron sobre un grupo de manifestantes indefensos, incapaces de hacerles frente. No cabe duda de que cuando se enfrenta a multitudes indefensas, la policía sonorense, sea la municipal, de tránsito o estatal, despliega todo el entrenamiento que parece olvidar cuando se trata de poner fin a la violencia en las calles hermosillenses, los feminicidios, los robos.

Estas conductas delictivas en lugar de marchitarse florecen y los ciudadanos se han visto en la necesidad de tomar la seguridad en sus manos, así que por las calles de Hermosillo ya es común ver casas enrejadas de arriba abajo; los sistemas de alarma doméstica ya no son una rareza sino que cada vez más se van convirtiendo en una necesidad apremiante; los relatos de robos son plática cotidiana entre la ciudadanía, los asaltos en las calles, comercios están a la orden del día… ¿Y a quién le toca poner orden en este caos? Este cuestionamiento lo podemos responder casi en automático: a la policía. ¿Y qué hace la policía?, esto sí que no lo podemos responder en automático porque vemos pocos, o nulos, resultados salvo cuando pasan cosas como el desalojo ocurrido en la carretera Hermosillo-Bahía de Kino.

*Profesora-investigadora en El Colegio de Sonora.