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FOTO DE LA SEMANA: “La tira”

La imagen fue capturada Jesús Morales.

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Buenos empleos

Alvaro Bracamonte Sierra.*

En marzo se rompió un record en materia de generación de empleos en Sonora, noticia que da cuenta de que la economía estatal registra un buen paso. Sin embargo, habrá que decir que lo más importante es mantener ese dinamismo por varios años, pues sólo así la expansión se reflejará en mejores estándares de vida para el grueso de la población. Conviene tener presente, además, que la calidad de vida se alcanza no sólo trabajando sino también con buenos salarios, esto es, tan importante como la cantidad es la calidad en los empleos que se generen.

La gobernadora insinuó en días pasados esta preocupación al tiempo que se mostraba satisfecha con las estadísticas laborales alcanzadas en la entidad durante el primer trimestre del año. Seguramente las fuentes de trabajo nuevas son precarias, como normalmente lo son en los tiempos que corren. Un botón de muestra lo constituyen los abundantes avisos que se publican en los negocios locales donde se anuncia que están contratando personal. No es difícil deducir que el sueldo y las prestaciones son minúsculos. Generar empleos bien pagados implica aceptar que la riqueza de un país o región se produce en esencia mediante la innovación, el conocimiento y el establecimiento de empresas de base tecnológica. La clave no es la manufactura sino la mentefactura. Alrededor de este paradigma han proliferado experiencias exitosas en casi todo el mundo. Dos de ellas son los parques tecnológicos y los llamados distritos de innovación. En ambos, el propósito es incubar un emprendedurismo ligado a la economía del conocimiento, que a su vez conduce al nacimiento de empresas innovadoras y al desarrollo de procesos que permiten el escalamiento tecnológico. Un número cada vez mayor de ciudades en todo el mundo  promueve estrategias encuadradas en esa lógica. Aunque Hermosillo cuenta con condiciones interesantes que facilitarían el impulso de ese tipo de proyectos, hasta ahora no se han detonado, quizá debido a la impaciencia de sus promotores.

Sin embargo, empiezan a vislumbrarse alternativas prometedoras como el caso del parque de innovación tecnológica que el gobierno de la entidad, en colaboración con el Conacyt y otras instituciones educativas, promueve a la salida norte de Hermosillo. La otra iniciativa, denominada Centro Capital, intenta crear un distrito de innovación alrededor del centro histórico de la ciudad. Aunque enmarcada en el mismo esquema conceptual de los parques tecnológicos, su naturaleza es distinta ya que sus principales animadores serán jóvenes empresarios de la localidad. El distrito de innovación bosquejado por Centro Capital se parece mucho a los proyectos de Medellín, Colombia, o al que operan en el downtown en Tucson y Phoenix, o de muchas otras localidades que vieron en esto una valiosa plataforma para consolidar o reactivar la economía en centros urbanos en decadencia. Un aspecto que distingue a los distritos innovadores es que impulsan un estilo de vida alternativa, atractiva para quienes desean vivir y trabajar alejados de las rutinas propias de aglomeraciones económicas convencionales.

Tecnólogos y creadores en general eligen trabajar en distritos innovadores donde el hogar se localiza cerca de la oficina y por lo tanto no se requieren medios motorizados para movilizarse hacia el trabajo. Ello evita o minimiza los tiempos muertos, que eventualmente pueden aplicarse en la discusión de nuevos proyectos: esta posibilidad surge de forma natural durante la caminata del trabajo a casa y viceversa, o bien en medio de algún refrigerio en los bares o restaurantes establecidos en el polígono del distrito de innovación. Es una propuesta atractiva, creativa e innovadora, propia de la época que vivimos, de ahí que vale la pena ponerle toda la atención a fin de determinar si realmente constituye una forma adecuada de generar buenos empleos, como dice la gobernadora, y también valorar si es una vía para conseguir que la economía crezca sostenidamente por muchos años. Por los resultados que ha dado en otras regiones y por el compromiso desinteresado del que hacen alarde sus promotores parecería que ahora sí se cristalizará algo. Ojalá.

*Doctor en Economía. Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.