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FOTO DE LA SEMANA: “Muelle”

La imagen fue capturada por Tadeo Vázquez.

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Huachicoleros locales

Alvaro Bracamonte Sierra. *

La violencia está desatada en muchas regiones del territorio mexicano. Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa y ahora Puebla han concentrado los últimos episodios de la larguísima zaga de inseguridad que abate al país. Los hechos sangrientos ocurridos en Puebla se asocian a un tipo de delito distinto: el hurto de gasolina. Esta actividad ha dado pie a una nueva expresión en la profusa jerga delicuencial: los huachicoleros. Ayer, Jorge Zepeda Patterson comentaba que Wikipedia ya incorporó el término definiendo a los huachicoleros como “las personas que se dedican a la actividad ilegal de robo de combustible (gasolina o diésel) en México”. Esa perturbadora palabra fácilmente puede aplicarse a otras faenas prohibidas a nivel nacional y local. Me ocuparé de estas últimas: la pavimentación de carreteras de Sonora y calles de las ciudades han sido fuente inagotable de huachicolerismo regional. Es de todos conocida la escasa calidad de los trabajos realizados hasta hace unos años en el mantenimiento de la cuatro carriles. Persiste el famoso rumor de que antiguamente se presupuestaban reparaciones considerando cierto grosor de la carpeta asfáltica pero al final el espesor quedaba muy mermado: se aplicaban cuatro centímetros cuando se habían cobrado seis u ocho. Producto de este incumplimiento, a los pocos meses la carretera volvía a presentar los mismos problemas supuestamente solventados. Esta variante de huachicolerismo se registraba también en los centros urbanos, en particular en los proyectos de pavimentación o reparación de bulevares y avenidas. Quizá por ello al principio de la actual administración estatal la Gobernadora recalcó, en el marco de la millonaria inversión destinada al rescate carretero, que se exigiría y vigilaría la máxima calidad en los trabajos. Es prematuro determinar si tal orden ha sido cumplida habida cuenta de que aún están en marcha muchas de las obras consignadas en la modernización de los caminos en la entidad.

Los huachicoleros tienen tal vez mayor presencia en la distribución de agua para consumo humano o bien para uso agrícola. No es un secreto que una de las fallas del organismo operador de agua de Hermosillo tiene que ver con la incapacidad para administrar eficientemente el servicio: inyecta una cantidad de metros cúbicos a la red de distribución y obtiene ingresos en montos menores a lo que correspondería si se cobrara el total del agua surtida. Este diferencial puede ser explicado por las incontables fugas que presentan las tuberías o porque por ahí algunos huachicoleros locales se abastecen sin pagar nada de nada; están ordeñando agua, pues. Una variante nativa de huachicolerismo podría ser la explicación del abatimiento acelerado que registró el manto freático de la Costa de Hermosillo. La instalación de medidores y una vigilancia más puntual aminoraron esa problemática, aunque no está eliminada del todo. También fue el huachicolerismo uno de los argumentos más esgrimidos por los tenaces opositores al Acueducto Independencia. Insinuaban que a lo largo del tubo se habían proyectado múltiples tomas clandestinas que permitirían el suministro de agua a ranchos ubicados alrededor del tendido del acueducto. Esta especie tuvo tanta repercusión en su momento, que incluso puso en duda la transparencia del trasvase del Novillo a la capital sonorense. No estaría de más investigar si ese “huachicolerismo potencial” fue una exageración o si, aprovechando que la agenda política y las prioridades mediáticas han cambiado, secretamente podrían estar explorando, si no es que ya explotando, ese floreciente giro negro.

INDIFERENCIA A LA FIESTA HISPANA. Por si quedaban dudas de la mala leche que tiene hacia todo lo mexicano, Trump desairó el festejo del 5 de Mayo que organiza la Casa Blanca para honrar la hispanidad. Este desaire se suma a otro peor: habitualmente la primera visita de Estado que concede el nuevo presidente de Estados Unidos a un dirigente extranjero se reservaba para el gobernante mexicano; han pasado más de 100 días y Peña Nieto aún no ha sido requerido. Pese a que se sabe bien el porqué, de cualquier forma son malas noticias.
*Doctor en Economía. Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.