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FOTO DE LA SEMANA: “35 aniversario”

La imagen fue capturada en el marco de la conmemoración del 35 aniversario de El Colegio de Sonora.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Regresión política

Nicolás Pineda.*

 

México ha perdido el rumbo de la transición democrática y cada vez muestra más los rasgos de un democracia fallida. Los estudiosos del desarrollo político dicen que el avance democrático no está garantizado y muchos países tienen regresiones políticas.

Un ejemplo de un país que en vez de avanzar en el desarrollo político tuvo una regresión es Argentina que a principios del siglo XX, en vez de consolidar la democracia y el desarrollo, sufrió una regresión. En contraste, un país que a pesar de su pequeño tamaño ha podido mantenerse en la ruta de las instituciones democráticas es Costa Rica.

La regresión de México se aprecia en el deterioro de sus elecciones, en la falta de autonomía de las instituciones que debieran serlo y en el déficit de libertades como la libertad de expresión.

Espiral de deterioro político

No ha habido grandes festejos ni celebración por los resultados de los últimos comicios. Las elecciones se realizaron comprando votos, con intimidación, amenazas y violencia, violando los topes de campaña y con cada vez más derroche de dinero ilegal. Para ser candidato y dirigente de partido, primero hay que ser delincuente y saber cómo hacer campañas anticipadas, intervenir teléfonos, propiciarles escándalos reales o inventados, manipular y comprar a los medios, desviar recursos y violar impunemente los topes de campaña; todo con tal de burlar la voluntad popular y salirse con al suya.

Los partidos actúan instintivamente por mantener sus privilegios y alcanzar el poder, pero no dan muestras de contar con rumbo y objetivos de desarrollo político claros. No hay una agenda política sustantiva y convincente para atacar los problemas del país. Los siete pecados capitales de la pobreza, desigualdad, ignorancia, discriminación, violencia, corrupción e impunidad, se mantienen incólumes si no es que van en aumento.

Las entidades autónomas, como el Instituto Nacional Electoral y otros, que debieran ser los garantes del avance democrático, han sido capturados por los partidos políticos y son cada vez más anodinos y menos autónomos y ciudadanos.

La lista de reformas y cambios necesarios crece y se alarga; pero enfrentamos el problema de que no hay quien los ejecute porque no hay confianza en los encargados de hacerlo. Sin liderazgo ni agenda, estamos cayendo en una espiral de desánimo, detrioro político y Estado fallido.

Fuerte es el silencio

Aunque no hay nada nuevo en esto, el cierre de un noticiero y el desangelado día de la libertad de expresión nos vienen a recordar que nuestras libertades cívicas son limitadas y controladas. En Sonora, como en otros estados, hay temas tabú. Hay personajes que no se pueden mencionar a menos que sea con reverencia, hay agendas políticas que no deben de esculcarse y hay relaciones y negocios que debemos de hacer de cuenta que no vemos. Se impone el silencio. Sin embargo, este silencio en los tiempos actuales es contraproducente ya que, con las redes sociales y la creciente desconfianza ciudadana, se vuelve un grito sordo.

Todo mundo, comenzando por la clase política, lo sabe, lo comenta y lo agranda en el ámbito privado, pero se calla en los medios. De este modo, caemos en el síndrome del cuento del rey desnudo. Los sastres y aduladores engañan al rey diciéndole que está vestido con los mejores ropajes, cuando todo mundo ve que está desnudo. En este caso, los primeros engañados son los que pretenden imponer temas tabú y que coartan la libertad de expresión. Para evitar el autoengaño, los gobernantes deben de aprender a vivir con la crítica y la deliberación pública libres.

Nota aparte: felicito a Rómulo Félix por su excelente desempeño como cronista de Hermosillo y apoyo a Ignacio Lagarda para siguiente cronista de la ciudad.

*Profesor-investigador en El Colegio de Sonora.