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FOTO DE LA SEMANA: “Baño matinal”

La imagen fue capturada por Inés Martínez de Castro. Guyana Francesa, 2006.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) en Sonora. Primera Parte.

Carlos Germán  Palafox Moyers*

 El miércoles 19 de julio inició funciones el primer Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) de México creado tras una reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de mayo de 2015 y que entró en vigor el pasado de 19 de julio de 2016 con la publicación de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción.

El Sistema es una instancia que coordina a las autoridades de todos los órdenes de gobierno para “prevenir, detectar y sancionar los hechos de corrupción. Entre sus objetivos está la fiscalización y control de los recursos públicos que conforman el erario del gobierno a nivel federal y estatal”. Sin embargo, el nombramiento del Fiscal Nacional Anticorrupción quedó entrampado en el conflicto postelectoral entre el PAN y el PRI, así como los candidatos a magistrados especializados que están perfectamente alineados al poder público o a los partidos políticos. Para decirlo en términos coloquiales el Sistema Nacional Anticorrupción nace sin cabeza, esto es nace incompleto.

 Las propuestas que se han realizado provienen del gobierno y de los partidos políticos en una total opacidad y sin una  participación real de la Sociedad Civil.  Sobre esta esta última es importante señalar  que el actual proceso de globalización  prioriza la identificación del Ciudadano como  eje central y fundamental del desarrollo, con el argumento de que al reducirse la importancia del Estado es la Sociedad Organizada la que debe fungir como agente de cambio institucional. Por ello entendemos  a la participación ciudadana como el derecho a ser actores en las propuestas, diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas y de ninguna manera a ser una figura decorativa de las estructuras de poder.

Pero la corrupción e impunidad es solo una parte del fenómeno ya que también se deteriora no solo  la vida institucional sino también al tejido social. La otra cara de la moneda es la pobreza, marginación, exclusión social, concentración del ingreso en unas cuantas manos,  así como la grave situación de los derechos humanos en el país, con particular énfasis en desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura, así como la situación de inseguridad ciudadana afectando sobre manera el tejido social. México atraviesa una grave crisis de violencia y de seguridad desde hace varios años y en gran parte se debe a la impunidad y la corrupción que permea a toda la cadena política y gobiernos.

La pobreza en México aumentó en dos millones de personas entre 2012 y 2014, al pasar de 53.3 millones de personas (45.5 por ciento) a 55.3 millones de personas (46.2 por ciento  según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

 

México se encuentra entre los diez países que se caracterizan no sólo por el nivel de criminalidad en las calles relacionada con el narcotráficoy guerras civiles de corte religioso, sino también por sus extraordinarios niveles de violencia doméstica, pobreza, analfabetismo y falta de acceso a los servicios de salud.  Por ello la urgencia de contener y combatir la corrupción y la impunidad ya que se está deteriorando el tejido social de una manera acelerada y la clase gobernante no quiere ver los focos rojos y mantienen una actitud de arrogancia y prepotencia. Por ello  si se habla de corrupción –impunidad se debe de contemplar el círculo perverso de pobreza, marginación, violencia, no respeto a los derechos humanos y criminalidad.  De no hacerlo la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción no servirá de nada por más teatro que le quieran adornar.

*Egresado del programa de Maestría en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora. Doctor en Ciencias Sociales. Investigador y docente del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora y Consejero del Observatorio Ciudadano de Convivencia y Seguridad del Estado de Sonora (OCCSES). economia@guaymas.uson.mx