» Novedades Editoriales

  • congre2-683 Historia panorámica del Congreso del Estado de Sonora, 2000-2016 »

    Volumen II Ignacio Almada Bay Víctor S. Peña

  • congre1-683 Historia panorámica del Congreso del Estado de Sonora, 1825-2000 »

    Volumen I Ignacio Almada Bay José Marcos Medina Bustos

FOTO DE LA SEMANA: “Sin título”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

observatorios-683

Concursos de ciencia, una motivación para hacer ciencia

Adrián Mancera Cota*

Cada año en los Estados Unidos de Norteamérica se realiza la “Feria Internacional de Ciencia y Tecnología”, también conocida como INTEL-ISEF. Considerado como el concurso internacional de ciencia más grande a nivel mundial dirigido a estudiantes de Bachillerato, esta feria incluye temas de Bioquímica, Robótica, Ecología, Ciencias Sociales y del Comportamiento, entre muchos otros, con la intención de motivar a jóvenes a interesarse en la ciencia.

En varias de sus ediciones han participado estudiantes mexicanos. Después de aprobar filtros de evaluación a nivel local, estatal y nacional se arriba a este concurso internacional. Resulta impactante percatarse de la cantidad de estudiantes, proyectos y evaluadores que asisten, así como de la calidad de los trabajos que se presentan, pero más impactante es el entusiasmo de cada uno de los estudiantes al colaborar en áreas que contribuyen al desarrollo de la ciencia y la tecnología, en proyectos de investigación, en la búsqueda de solución a problemas globales. Sus proyectos procuran la solución de problemas científicos, que es la finalidad de la ciencia. Lo anterior motiva a apoyar a todo estudiante en una actividad escolar que si bien no está desatendida, es poco observada por la población: la investigación científica.

Puede suponerse que una persona podrá adentrarse en la investigación hasta haber obtenido tal o cual grado escolar, hasta ser especialista o hasta tener acceso a aparatos tecnológicos o recursos especializados. Sin embargo, tal juicio es erróneo. Podrá contarse con altos grados de estudio, con gran preparación, o haber publicado libros o artículos, pero lo que se necesita es el deseo, el conocimiento y la acción. El ánimo es la chispa que motiva a comenzar. El conocimiento del proceso científico se aprende en el aula o en la práctica, pero es la acción (sin importar si se cuenta o no con grado académico) lo que traerá el resultado. Prueba de ello son los trabajos de estos jóvenes de nivel bachillerato, que ni siquiera son mayores de edad, cuyos trabajos se presentaron ante agencias, fundaciones y empresas internacionales, que captaron su interés, obtuvieron patrocinio y fueron premiados.

La ISEF (International Science and Engineering Fair) sólo es un evento de tantos que se realizan anualmente, ya que cada país realiza muchos concursos de ciencias. Cada periodo, con el ánimo de hacer ciencia, los concursos se llevan a cabo en muchas latitudes, la versión mexicana, latinoamericana, europea o asiática. De estos eventos resultan algunos de los concursos internacionales. Para saber de ellos basta googlear: concursos ciencia + “disciplina”  y seleccionar aquel de resulte de su interés.

Es importante asistir a los concursos de ciencia. La continua realización de este tipo de eventos incentiva a considerar a la ciencia como un instrumento y un camino. Un medio que podría servir para la resolución de los problemas económicos, políticos, culturales, ecológicos, tecnológicos, del área donde interactuamos cotidianamente. Puede ser una actividad profesional. Por ello, fomentar la realización de estos eventos, locales, regionales, nacionales e internacionales permitiría que mentes de jóvenes y no tan jóvenes participen en la resolución de problemas; podría ser el camino para retomar y reconsiderar a la ciencia como una práctica laboral.

*Egresado de El Colegio de Sonora. Director general “Cooperación para la Investigación AC” adrian.mancera@cinvestigacion.com