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FOTO DE LA SEMANA: “Aves”

La imagen fue tomada por Alejandro Navarro.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

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Dreamers: los rehenes del presidente

Ramiro Antonio López.

Desde que inició su campaña para la presidencia, Donald Trump manejó un discurso abiertamente antiinmigrante. Mediante expresiones hostiles y racistas hizo patente su rechazo por ciertas categorías de migrantes con el argumento recurrente de que son criminales y afectan a los ciudadanos norteamericanos al quitarles puestos de trabajo además de contribuir a mantener los salarios bajos. Sus promesas de construir un muro y deportar a millones le ganaron el favor del sector conservador de los Estados Unidos. Sin embargo, a poco más de un año de su administración ambas promesas continúan sin materializarse.

No obstante lo anterior, esto no significa que no esté logrando avance alguno. Tan solo cinco días después de su instauración presidencial, autorizó la contratación de diez mil nuevos agentes de migración; así mismo, reanudó el programa Comunidades Seguras, el cual autoriza a la policía local a indagar el estatus migratorio de sujetos detenidos y de quienes se sospeche que están en el país de manera irregular. Este programa había sido cancelado por el presidente Obama en 2014. Otra acción importante ha sido obligar a las ciudades que tienen una política amigable hacia los inmigrantes a colaborar con migración bajo la amenaza que, de no hacerlo, se les negarán fondos federales.

Posiblemente la acción más agresiva hasta el momento ha sido poner fin al programa DACA, el cual otorga permiso a casi ochocientos mil migrantes que llegaron en la infancia a Estados Unidos para residir, trabajar o estudiar de manera legal por un periodo renovable de dos años. Esta acción representa una fuerte amenaza para miles de los llamados dreamers, pues los pone en alto riesgo de ser deportados a partir del 6 de marzo de este año si su permiso está vencido. Las dificultades para lograr un acuerdo en el congreso norteamericano y arreglar de manera definitiva la situación de estos migrantes ha enfrentado a republicanos y demócratas hasta el punto de provocar un paro de tres días en las operaciones del gobierno federal el 20 de enero, el cual fue suspendido bajo el compromiso de los líderes republicanos de elaborar una propuesta bipartidista en favor de los dreamers.

Sin embargo, en fechas más recientes el presidente Trump y otros líderes de su partido han mostrado poca disposición para presentar una iniciativa que satisfaga las exigencias de los demócratas, incluso han usado a los beneficiarios de DACA como rehenes para presionar a los demócratas y obtener los miles de millones de dólares que se requieren para la construcción del muro en la frontera con México. Así mismo, Trump ha condicionado cualquier legislación que beneficie a estos migrantes a la aprobación de otras medidas que disminuyan la migración documentada, como son restringir la reunificación familiar y la eliminación de la lotería de visas, propuestas que hasta ahora han sido rechazadas por los legisladores demócratas.

Mientras esa lucha política se mantiene y no avanza hacia ningún acuerdo, la incertidumbre y la ansiedad crece entre los dreamers que ven correr el tiempo sin que se avizore una solución permanente y advierten más cercana una situación migratoria irregular. Al día de hoy muchos han perdido ya esos beneficios, pero se contempla que a partir del 6 de marzo el número se eleve hasta llegar a mil cada día. La situación es más complicada que eso, ya que en los términos en los que hoy se plantea una posible reforma migratoria, ésta considera principalmente a los dreamers, pues éstos son una minoría entre los casi once millones de indocumentados que viven y trabajan en ese país. Aun cuando se logre un acuerdo migratorio, millones de individuos continuarán viviendo en la incertidumbre y con el temor de separarse de sus familias y ser deportados a México, un país cuyas limitadas condiciones económicas probablemente no son mejores que las que tenían cuando tuvieron que marcharse en busca de una mejor vida.

*Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora.