» Convocatorias

  • maestriaagua-700 Convocatoria ingreso Maestría Gestión Integral del Agua »

    Desde el 19 de enero se abrió la convocatoria de ingreso para la segunda promoción 2018 -2020 de la Maestría en Gestión Integral del Agua. [...]

» Novedades Editoriales

  • brincale-698 Bríncale no seas miedoso. Masculinidad y peligro en jornaleros agrícolas de Sonora »
  • transitoportada-698 Tránsito y retorno de la niñez migrante. Epílogo en la administración Trump »
  • directo-698 Directo al corazón. Mujeres y enfermedad coronaria, un estudio con perspectiva de género »

FOTO DE LA SEMANA: Coyoacán

La imagen fue capturada por Ana Rosa Sánchez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

examen-701

Recién egresados enfrentan inestabilidad y precariedad laboral

“La precariedad laboral es un problema que se ha expandido al empleo de profesionistas y en el que se manifiesta vulnerabilidad de los jóvenes en su transición del mundo universitario al mundo laboral”, asegura en su tesis de maestría, Orietta Fupen Villegas.

Destaca que  tomar conciencia de esta normalización en la aceptación de las condiciones laborales precarias, es la base para la construcción de una defensa de los derechos sociales y la dignidad humana para exigir una mejor calidad de vida.

En su investigación, señala que los recién egresados enfrentan un escenario de inestabilidad en el trabajo, un contexto en el que la producción de egresados de licenciatura rebasa la capacidad del mercado laboral para absorberlos aunado a la flexibilidad del empleo en el marco de la globalización.

Agrega, la egresada que este panorama genera más trabajadores asalariados con un menor nivel de ingresos o un bajo nivel de protección social y seguridad laboral en sus ocupaciones.

“La desigualdad en los ingresos es además un aspecto en el que particularmente se observa la vulnerabilidad de las mujeres asalariadas pues, aún con el mismo grado académico, su participación en empleos bien pagados es menor que la de los hombres y cuando se trata de ingresos precarios el porcentaje de mujeres con salarios por debajo de tres y dos salarios mínimos, es el doble que el de los hombres”, sostiene.

De acuerdo a la Organización internacional del trabajo (OIT) en 2006, solo el 11 por ciento de los jóvenes asalariados en México tenía empleos no precarios; los adultos jóvenes (25 a 29 años) que habitaban en los estados del norte fueron  los que presentaban menores grados de precariedad, mientras en los estados del sur se concentran los niveles de precariedad más extremos.

Agrega que 67 de cada 100 jóvenes tienen empleos de nula y baja precariedad, sin embargo, es preocupante que 1 de cada 3 jóvenes recién egresados se inserte en empleos de media y alta precariedad, y desde sus primeros años en el mercado laboral le haga frente a los bajos ingresos para su nivel profesional, a la inestabilidad contractual y a la falta de protección laboral.

“Se analizaron 932 observaciones, 552 mujeres y 380 hombres, de los cuales 14 por ciento cuenta con empleo de calidad y 86 por ciento con empleo precarios, 52.7 por ciento baja precariedad, 28.2 media precariedad y 5.1 alta precariedad”, explicó.

Fupen Villegas detalló que los peor pagados son los egresados de Humanidades y Bellas Artes, 70 por ciento percibe menos de 12  mil pesos al mes (10 de cada 100 reciben menos de 4 mil 700); 68.1 por ciento de los de Ciencias Sociales y 63.8 por ciento de los de Ciencias Biológicas y de la Salud reciben ingresos menores a cinco salarios al mes e inclusive, 5.9 por ciento y 8.0 por ciento respectivamente, reciben montos inferiores a dos salarios mínimos.

Esta investigación  fue dirigida por la doctora Lorenia Velázquez Contreras y tuvo como lectores a la doctora Gabriela Grijalva Monteverde, así como el doctor Benjamín Burgos Flores, quienes estuvieron presentes en la defensa de esta tesis el pasado 20 de diciembre.