» Convocatorias

  • docus-697 Curso de actualización Pensamiento Social Latinoamericano »

    El Colegio de Sonora a través de la Coordinación de Posgrado Convoca al curso de actualización Pensamiento Social Latinoamericano Impartido por el Dr. Francisco Zapata [...]

  • maestriaagua-700 Convocatoria ingreso Maestría Gestión Integral del Agua »

    Desde el 19 de enero se abrió la convocatoria de ingreso para la segunda promoción 2018 -2020 de la Maestría en Gestión Integral del Agua. [...]

» Novedades Editoriales

  • brincale-698 Bríncale no seas miedoso. Masculinidad y peligro en jornaleros agrícolas de Sonora »
  • transitoportada-698 Tránsito y retorno de la niñez migrante. Epílogo en la administración Trump »
  • directo-698 Directo al corazón. Mujeres y enfermedad coronaria, un estudio con perspectiva de género »

FOTO DE LA SEMANA: “El muelle”

La imagen fue capturada por Jorge Fernando Beltrán Juárez.

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

fuera-709

Nueva cultura laboral con equidad de género

Mireya Scarone Adarga*

De las más de 482 mil mujeres ocupadas que residen en la entidad, 20.8 por ciento han experimentado violencia laboral; de ellas 89.1 por ciento enfrentaron discriminación y 23.1 por ciento acoso sexual. Para 60.9 por ciento de las ocupadas violentadas, la agresión provino de algún compañero y para alrededor de 54 por ciento de su patrón o jefe (INEGI, 2011).

La violencia laboral también se presenta en forma de discriminación por maternidad. Las trabajadoras manifestaron que les han solicitado el certificado de ingravidez como requisito para su ingreso al trabajo, o por embarazarse las han despedido, no les renovaron contrato o les bajaron el salario, no obstante que la legislación laboral lo prohíbe. La entidad federativa con mayor porcentaje de mujeres afectadas por esta falta es el Estado de Chihuahua, con 34.9 por ciento, le sigue Baja California con 29.8 por ciento y en tercer lugar Sonora  con 25.2 por ciento  (ENDIREH, 2011).

La segregación laboral horizontal está presente en la existencia de actividades claramente feminizadas y caracterizadas por la precariedad de las condiciones de trabajo, así como en las dificultades de acceso de las mujeres a determinados sectores de actividad. La segregación vertical se refleja en el bajo número de mujeres en las categorías profesionales más altas y en puestos directivos. La segregación laboral es parte de la violencia que viven las mujeres. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), solo el 3.9% de  puestos directivos son ocupados por mujeres, esto a pesar de que en su mayoría las mujeres cuentan con más perfil para desempeñar los mismos puestos.  En Sonora, la segregación  laboral  se expresa en la falta de estabilidad del empleo. Sólo 48.9 oor ciento del personal remunerado es de planta, del cual apenas 7.4 por ciento corresponde a las mujeres; mientras que 51.1 por ciento es eventual y únicamente el 3.1 por ciento son mujeres (ENDIREH, 2011).

El porcentaje de mujeres violentadas por su pareja es más alto entre aquellas que trabajan, donde alcanza 58.7 por ciento del total de mujeres en esta condición. Son las mujeres económicamente activas quienes representan 42.7 por ciento de las mujeres casadas o unidas. Como se aprecia, Sonora está por encima de la media nacional de 37.8 por ciento (INEGI, 2011).   .

Es verdad que el  milenio ha traído más apertura en el discurso y en las políticas públicas sobre temas relativos a la violencia de género y a la laboral; el gobierno mexicano ha emitido normas, regulaciones y leyes  para prevenir y erradicar las prácticas violentas contra las trabajadoras, como el hostigamiento y acoso  sexual, el acoso laboral, la segregación y discriminación laboral en los ambientes de trabajo. Lo anterior no ha generado, sin embargo, estrategias de intervención con empresarios y trabajadores en los centros de trabajo.

Se requiere que las y los empresarios sonorenses comprendan la importancia de promover una nueva visión de la cultura laboral que elimine prácticas nocivas y delictivas como el hostigamiento sexual y el acoso contra las mujeres en el terreno laboral, que ubique a hombres y mujeres en igualdad de circunstancias. Del mismo modo, se hace necesario que el personal de las organizaciones públicas o privadas estén informados de que estos comportamientos en los empleos afectan la productividad de las empresas, de manera que consideren la pertinencia de establecer estrategias que hagan visibles y explícitos los valores con perspectiva de equidad de género en los ambientes laborales, que ayuden a promover conductas de cero tolerancia al hostigamiento sexual, el acoso laboral y otras formas de discriminación contra las trabajadoras. Una estrategia laboral con estas características  tenderá a mediano y a largo plazo a garantizar el ejercicio de derechos laborales de trabajadores y trabajadoras en las empresas que se comprometan a impulsar la equidad de género, al igual que la eliminación de prácticas discriminatorias contra las trabajadoras.

Finalmente, asegurar el acceso al empleo en igualdad de condiciones; promover la corresponsabilidad entre mujeres y hombres en materia de responsabilidades familiares; la existencia de políticas activas de empleo y de prevención y atención de los comportamientos violentos contra las mujeres en los centros de trabajo; así como medidas en las empresas que faciliten la incorporación de las mujeres a un trabajo digno, contribuyan al objetivo de alcanzar el incremento del empleo de las mujeres y de mejores condiciones de trabajo para no afectar la salud.

*Dra. en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora misca77@hotmail.com; mscarone@industrial.uson.mx