» Convocatorias

  • docus-697 Curso de actualización Pensamiento Social Latinoamericano »

    El Colegio de Sonora a través de la Coordinación de Posgrado Convoca al curso de actualización Pensamiento Social Latinoamericano Impartido por el Dr. Francisco Zapata [...]

  • maestriaagua-700 Convocatoria ingreso Maestría Gestión Integral del Agua »

    Desde el 19 de enero se abrió la convocatoria de ingreso para la segunda promoción 2018 -2020 de la Maestría en Gestión Integral del Agua. [...]

» Novedades Editoriales

  • brincale-698 Bríncale no seas miedoso. Masculinidad y peligro en jornaleros agrícolas de Sonora »
  • transitoportada-698 Tránsito y retorno de la niñez migrante. Epílogo en la administración Trump »
  • directo-698 Directo al corazón. Mujeres y enfermedad coronaria, un estudio con perspectiva de género »

FOTO DE LA SEMANA: “Piñas van, piñas vienen”

La imagen fue capturada por Ramón Angel Romero Valdés

Los invitamos a publicar fotografías de su agrado para esta sección semanal. Enviar fotos al correo: asanchez@colson.edu.mx

fueraru-710

El Golfo de Santa Clara, Sonora: disputa por el territorio pesquero

Gloria Ciria Valdéz Gardea.*

El Golfo de Santa Clara es un territorio bajo la jurisdicción política del municipio de San Luis Río Colorado. Esta zona fue inicialmente ocupada por los indios Pápago y Cucapah. El delta del río Colorado está en la frontera oeste del Golfo; las 4 800 millas cuadradas de arena cernida y las dunas del Gran Desierto, hacia el Norte, y la gigantesca placa volcánica de los Pinacates, hacia el Este. El Golfo se encuentra a dos horas de Yuma, Arizona, y a tres horas de Caléxico, California.

En el Golfo de Santa Clara el turismo no se desarrolló como en Puerto Peñasco y San Felipe. Esto, quizás debido a su ubicación. Hasta 1950 la única carretera que llevaba a la zona era un camino polvoriento que atravesaba las dunas de arena. La gente de la comunidad estaba prácticamente incomunicada. La comunidad más cercana era San Luis Río Colorado, a 115 kilómetros de distancia, y para llegar ahí había que tomar un autobús pequeño y viajar a través de un camino lodoso y arenoso por doce horas. La otra posibilidad era caminar 11 kilómetros al Este, a través del desierto, hacia la estación del ferrocarril.

Otra de las razones de la poca infraestructura turística quizás sea que el Golfo no cuenta con las instalaciones debidas, ya que pese a que la actividad pesquera ha sido la actividad económica más importante de la comunidad, nunca se invirtió en infraestructura portuaria. Como resultado, la comunidad no cuenta con muelles o rompeolas, marina o puerto y tampoco posee astilleros.

Pese a lo anterior, la comunidad ha sido punto importante de turistas, principalmente spring breakers, y los “pajaritos de la nieve” de Arizona y California. La interacción directa residente-turista es uno de los aspectos atractivos para el segundo. El turista puede pasear por las calles de la comunidad y comprar camarón o pescado en las docenas de casas-habitación que anuncian la venta, o comer en los improvisados “changarros” en los porches de las casas. La llegada de las pangas con producto a la orilla del mar y la limpieza del producto como el llamado “deschurupe” de la corvina golfina (Cynoscion othonopterus) son los atractivos del pueblo. El contacto directo con pescadores y el pescado fresco así como el observar las transacciones entre los compradores y vendedores del producto en la playa, en los porches de las casas, etcétera, brinda al turista un espectáculo sin igual.

En la actualidad, la carretera para llegar a esta comunidad desde San Luis Río Colorado está considerablemente en mejores condiciones, además, se inauguró la carretera costera en el tramo Puerto Peñasco-Golfo de Santa Clara y se ha incrementado el número de hoteles, moteles, cabañas, tiendas, farmacias, entre otros, en la comunidad, gracias al Programa de Reconversión Productiva. Adicionalmente se contemplan diversas inversiones nacionales y extranjeras en el área.

El aumento de infraestructura turística ha acelerado la dinámica de la comunidad y  la estancia de los turistas es más prolongada que anteriormente debido a la revitalización de proyectos como El Pionero, hoy llamado El Golfo RV Beach Resort, y el proyecto “Las Cabinas”. Los residentes comentan que urbanísticamente la comunidad se  ha transformado por al crecimiento demográfico –tanto de población flotante como de personas que se quedan para trabajar en la pesca y en la construcción–, lo que trae consigo la demanda de servicios de salud, educación y vivienda para los que llegan y también el aumento  en el tránsito de vehículos.

Frente a lo anterior, los pobladores del Golfo tienen puntos de vista diferenciados sobre los beneficios que esto les traerá y comentan: “Si nos dan a escoger entre poner unas cabañas, disque para turismo, y seguir pescando, preferimos seguir pescando. –¿Por qué?, porque no hay turismo en el Golfo”.

Los residentes opinan que en el Golfo se empieza a impedir el tránsito por playas y calles, anteriormente de libre acceso, debido a la construcción de proyectos privados. Perciben un fenómeno que es evidente en otras comunidades como Puerto Peñasco: los nuevos usos del espacio, que eventualmente afectarán el medioambiente, y la imposición de nuevas prácticas en el territorio, que marginarán aún más a la pesca.

La identidad territorial basada en la conservación de especies en peligro de extinción ha ocasionado cambios en la orientación económica de las comunidades marítimas, descapitalizándolas y constriñendo el tejido social.

Las áreas pesqueras se perciben como lucrativas para el crecimiento económico en lo concerniente a políticas de privatización y a los esfuerzos por atraer capital de inversión privado; sin embargo, los cambios ecológicos y medioambientales han puesto en crisis la actividad pesquera.

*Profesora-investigadora en El Colegio de Sonora.