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FOTO DE LA SEMANA: “Lotería”

La imagen fue capturada por Jesús Morales.

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Las bondades de la alternancia

Hugo Briseño Ramírez*

Hace algunos años la democracia en nuestro país era algo aparente, ficticio, simulado e incluso inexistente. Gracias a décadas de lucha encabezada por la oposición al sistema, a finales de los años ochenta las elecciones empezaron a ser algo más real que un simple mecanismo de legitimación del antiguo régimen. El partido hegemónico empezaba a perder ciertos espacios de poder debido al desgaste de sus pilares obrero, campesino y popular, fruto de las crisis financieras y de las represiones a la libertad de expresión que cada vez se hacían más evidentes.

La voz del pueblo empezaba a ser escuchada gracias al trabajo de liderazgos de la sociedad civil y de los partidos de oposición. El voto se convirtió en la herramienta más importante del ciudadano para castigar o premiar a las fuerzas políticas. Desde la creación del Instituto Federal Electoral (IFE) a inicios de los noventa, como el buen resultado de un consenso de todas las fuerzas políticas, vivimos en México una democracia imperfecta, pero real. Hoy en día se castiga a los gobiernos que los electores perciben como insatisfactorios y se da oportunidad a los opositores. Esto lo conocemos como alternancia. El cambio de partido político en el poder a través del voto de los ciudadanos.

Hablar de alternancia en nuestro país significaba que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdiera curules en el Congreso, una alcaldía, alguna gubernatura o la presidencia de la república. La primera ocasión en que la oposición ganó una gubernatura fue en 1989 en Baja California con el triunfo del panista Ernesto Ruffo. Después ocurrió lo propio en Jalisco, Guanajuato y la Ciudad de México. Fue hasta el año 2000 cuando el PRI perdió la presidencia de México, después de más de 70 años, con el triunfo de Vicente Fox. A partir de ese momento, hablar de alternancia no sería simplemente hablar de derrotas del PRI, sino del cambio de poder de una fuerza política a cualquier otra a cualquier nivel.

Ahora los gobiernos necesitan ser más eficientes y rendirle cuentas a sus representados, porque la competencia electoral por mantenerse en el poder es cada vez más fuerte. Los ciudadanos van asimilando, cada vez más, que su voto tiene el mismo peso que el de cualquier otro ciudadano, y que realmente se puede quitar a un gobierno en el poder por la vía electoral (algo que antes era impensable).

La alternancia trae consigo grandes bondades para todo el sistema político y para la sociedad en su conjunto. El partido que triunfa se beneficia porque tiene la oportunidad de gobernar según su ideología y a través de sus cuadros. El partido que pierde debe luchar por resolver sus conflictos internos y aprender la lección de las malas decisiones tomadas en el ejercicio de gobierno. La autoridad electoral debe crear y hacer cumplir reglas que incrementen la participación de la sociedad, que eviten prácticas ilegales que perjudiquen a la democracia y que faciliten el debate de ideas entre los contendientes a los cargos de elección popular.

Sin duda alguna los principales beneficiados de la alternancia son los ciudadanos. Tanto la fuerza política entrante como la saliente buscarán tener más contacto con el electorado. El partido entrante deberá satisfacer de mejor manera las demandas de la ciudadanía, mientras que la oposición será un contrapeso que denunciará los abusos de la autoridad gobernante, aunque, desgraciadamente, en algunos casos, se encargará de obstaculizar sus propuestas.

Nos falta mucho como sociedad para que los ciudadanos den un seguimiento real a sus representantes. Esto es sumamente necesario para que los encargados de gobernar realicen mejor su trabajo. Sin embargo, la competencia electoral y la alternancia política obligan a los partidos a acercarse más a sus representados. Existe esperanza de que esta democracia imperfecta se vaya consolidando poco a poco. No cabe duda que hoy estamos democráticamente mejor que ayer. Esto lo debemos, en gran medida, a las bondades de la alternancia.

*Maestro en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora, línea de investigación. Teoría y Análisis de Asuntos Públicos. Correo electrónico: hbr500@gmail.com